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Museo Municipal de Bellas Artes “Profesor Jorge A. Mendoza”: su historia.

En San Salvador de Jujuy, el Museo Municipal de Bellas Artes lleva el nombre de mi padre. Detrás de esa decisión hubo una historia que merece ser contada.

Las fotos y cuadros que verás aquí son preciosos, si decidís usarlas por favor mencioná sus autores. Si no figura un claro autor mencioná al Taller de Niños pintores de Chucalezna (Jujuy, 1959) o a este blog. GRACIAS.

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Los Niños Pintores de Chucalezna

Taller en plena acción Lorenzo Kelly 1959
Taller de Niños Pintores de Chucalezna, año 1962 (Foto: Lorenzo Kelly).

En 1959, Chucalezna era apenas un paraje con pocas casas de adobe diseminadas entre montañas de vibrantes colores, en la Quebrada de Humahuaca. Allí funcionaba la Escuela Nacional 112, cuya directora y maestra era  Nicolasa Nelson de Mendoza, mi abuela. A través de los años, Doña Nicolasa fue notando que sus alumnos, todos de familias muy humildes, tenían un don para la pintura, mediante el cual expresaban sus vivencias. Y compartió esta observación con su hijo, Jorge Mendoza quien, en ese entonces, trabajaba como profesor de artes plásticas en San Salvador de Jujuy. Así mi padre se entusiasmó con una idea que puso enseguida en práctica con su amigo y colega Claudio Samos: desarrollar un taller libre que les brindara a los niños del lugar la posibilidad de pintar.

Dado que los alumnos de la escuela además debían ayudar en las tareas del hogar, cuidar de sus hermanos pequeños o participar activamente en el trabajo familiar, el taller comenzó a funcionar solo los viernes después de clases y los sábados. Era entonces, cuando Jorge y Claudio se acercaban desde San Salvador y San Pedro para orientarlos en los primeros fundamentos de la pintura. Pero, principalmente, eran quienes les proveían los materiales para pintar que, por mucho tiempo, compraron ellos mismos. Más adelante, cuando en 1963 Samos se trasladó a la provincia de La Rioja por temas de salud, mi padre quedó él solo a cargo del Taller.

Taller en los '70 chucaleznawordpress
El Taller de Chucalezna a principio de los ’70 (Foto: Jorge A. Mendoza).

Recién en 1970 y tras interminables trámites, el Taller fue oficializado por las autoridades educativas y mi padre, nombrado como su Director y profesor de pintura. Lo acompañaron don Takashi Takahashi (高橋さん) como profesor de Cerámica y el joven ex-alumno Germán Machaca, como ordenanza. La inesperada muerte de mi padre en 1973 no impidió, sin embargo, que el Taller siguiera funcionando, aunque ahora bajo la dirección del profesor Takahashi. Con el tiempo, la afluencia de alumnos se fue reduciendo y en 1985 el Taller de los Niños Pintores de Chucalezna fue cerrado y su personal derivado a escuelas de Humahuaca y Uquía.

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Las pinturas de Chucalezna

En 1986, mi abuela –ya jubilada– se radicó en San Salvador de Jujuy. Al poco tiempo, supo que el municipio crearía un Museo de Bellas Artes. ¿Qué mejor lugar, entonces, para donar la veintena de obras de los Niños Pintores de Chucalezna que había resguardado durante años? Pero tenía una condición: que la sala en la que fueran expuestas llevara el nombre de su hijo, mi padre, Jorge A. Mendoza.

Así fue que el 4 de junio de 1986, mediante el Decreto Nº 686, la intendencia encabezada por David Jorge Casas aceptó la donación. Y como los trabajos necesitaban cierta restauración (algunos habían estado guardados por más de diez años), esta labor quedó a cargo del reconocido artista Raúl Chirimonti.
La entrega de las obras de los Niños Pintores de Chucalezna se efectivizó el 18 de agosto de 1986, en un acto que tuvo lugar en el Salón de la Unión de Empresarios de Jujuy. Y, sorprendentemente, fue allí cuando el Intendente Casas anunció que el Museo Municipal de Bellas Artes de San Salvador de Jujuy, llevaría el nombre de Jorge A. Mendoza, al considerar esta decisión como “un justo reconocimiento y homenaje póstumo que el profesor Mendoza merece de las autoridades y pueblo de Jujuy”.

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Donación de las obras de los Niños Pintores de Chucalezna. En el centro el Intendente David Casas. A su izquierda: Nicolasa Nelson, la Prof. Delia Gómez Rubio, gran amiga de mi padre y Rolando Mendoza, hermano de Jorge (1986, colección Verónica Mendoza).

Las obras donadas al Museo fueron veinte, todas realizadas en témpera o tinta témpera. Desafortunadamente, el nombre de varios de los autores no pudo ser datado debido a que esa información se fue perdiendo en el tiempo.

Mi escuela - Andrea Garnica chucalezna-wordpress-com
Mi escuela” por Andrea Garnica (témpera, 96 x 71 cm).

1- “Cerros norteños” (60 x 45 cm), por Lidia M. Ríos (11 años).
2- “Cochinoca” (108 x 79 cm)
3- Paisaje (105 x 69 cm)
4- Paisaje (110 x 70 cm)
5- Montañas (109 x 74 cm) por Zoilo Gaspar.
6- Paisaje (99 x 63 cm)
7- “Cochinoca” (105 x 69 cm) por Cástulo Vilte.

Cochinoca Cástulo Vilte chucalezna-wordpress-com
Cochinoca por Cástulo Vilte (témpera, 105 x 69 cm).

8- “Rumi Cruz” (Abra Pampa) (103 x 67 cm)
9- “Noche de luna” (110 x 73 cm) por Miguel Martínez.
10- “Mi escuela” (96 x 71 cm) por Andrea Garnica (13 años).
11- “Coquena” (157 x 93 cm)
12- “Yacoraite” (100 x 64 cm)
13- “Punta Corral” (98 x 63 cm)
14- “Burritos salineros” (158 x 97 cm)
15- “Ruta 9” (138 x 96 cm) por Roberto Martínez (14 años).
16- “La víbora” (110 x 74 cm) por María Chorolque (15 años).
17- “Paisaje” (101 x 65 cm)

La víbora María Chorolque chucalezna-wordpress-com
La víbora” por María Chorolque (témpera, 110 x 74 cm).

18- “Paisaje” (105 x 68 cm)
19- “Paisaje” (105 x 69 cm)
20- “La quinta de Don Aparicio” (105 x 78 cm)

Según lo detallado en el acta de donación y aceptación de cargo, estas obras “constituyen un conjunto unificado que por ningún motivo podrá dejar de exponerse en el Museo Municipal de Bellas Artes (…) Profesor Jorge A. Mendoza, ni cederse parcialmente o totalmente a otra entidad u organismo oficial o particular, constituyendo esta condición un cargo de la donación que deberán cumplir los funcionarios que en adelante se desempeñen en los cargos de Intendente Municipal y Secretario de Cultura o el funcionario que reemplace en competencia dicho cargo.Además, quedó explicitado que si se incumpliera con los requisitos planteados en esta donación, la misma quedará automáticamente revocada, es decir de pleno derecho, sin necesidad de interpelación judicial o extrajudicial alguna, pudiendo retirar la colección del lugar que se encuentre, en forma total o parcial, hasta recuperar la totalidad de los cuadros que integran dicha colección.” Asimismo, los funcionarios firmantes se comprometieron a “velar por su conservación, mantenimiento y exposición permanente en el Museo Municipal de Bellas Artes (…), cualquiera sea el lugar donde éste funcione en el futuro”. El acta se firmó ante escribano público unos momentos previos al acto de inauguración del Museo. El Intendente Municipal de San Salvador de Jujuy, David J. Casas y el Secretario de Cultura, Jorge D. Calvetti, firmaron en representación de la Municipalidad.

Noche de luna chucalezna-wordpress-com
Noche de luna” por Miguel Martínez (témpera, 110 x 73 cm).
Ruta 9 Roberto Martinez chucalezna-wordpress-com
Ruta 9” por Roberto Martínez (témpera, 138 x 96 cm).

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Los destinos del museo

La inauguración oficial del Museo tuvo lugar casi un año después, el 25 de julio de 1987, en el edificio de calle Güemes 956. Allí estuve junto a mi abuela Nicolasa y mi madre, Ofelia Bertolotto. Como adolescente que recién había cumplido quince años, me recuerdo muy emocionada, aunque algo abstraída de lo que significaba el acto en sí. Creo que lo más importante para mí, fue sentir el reconocimiento hacia mi padre por parte de la comunidad. No sólo como una figura pública, por lo que él brindó sino, sobre todo, por escucharlos referirse a él como “una gran persona”, halagando su personalidad, sus valores. Más allá de que todos los que lo habían conocido, no dejaron de reconocer nuestro parecido físico.

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Con mi abuela Nicolasa y mi madre durante la inauguración del Museo. En el fondo el trabajo “Burritos salineros“, que pertenece a la colección de obras donadas (1987)

Un lugar para esta historia

Puesto que siempre se alojó en propiedades alquiladas por la Municipalidad, el Museo fue cambiando de sede con los sucesivos cambios de gestión. Inclusive, por un período durante la década del 2000 el Museo no contó con un espacio físico para funcionar, por lo que las obras permanecieron expuestas (aunque no todas) en un salón de actos del propio edificio de la Municipalidad de Jujuy.
Desde 2003, el Museo Municipal de Bellas Artes “Profesor Jorge A. Mendoza forma parte del Centro Cultural “Dr. Manuel Belgrano, en la “Vieja Estación” del Ferrocarril Belgrano y las obras de los Niños Pintores de Chucalezna se exponen en una de sus salas. En las salas denominadas “Carolina Álvarez Prado” y “Nicasio Fernández Mar” se exponen obras de estos reconocidos artistas, que también fueron donadas y forman parte del acervo municipal.

El museo está ubicado en Av. Urquiza 410, San Salvador de Jujuy y su teléfono es: (+54) 388- 4020149.

***© veromendo

Jorge Mendoza e hija, en el entorno de obras de arte de los Niños Pintores de Chucalezna, en el Museo actual (2012, Alberto Ronzoni).
Edificio de la “Vieja Estación” ferroviaria donde funciona el Museo “Jorge A. Mendoza (veromendo).

Fotos y agradecimientos

Las fotos de los trabajos de los Niños Pintores de Chucalezna fueron tomadas por la profesora Ofelia Bertolotto. Digitalización, veromendo.

Agradezco a Alberto Ronzoni por su edición paciente y afectuosa.

 Links relacionados:

Niños de Chucalezna en la Primera Bienal de Arte Infantil de Avellaneda  en https://chucalezna.wordpress.com/2016/05/11/en-la-primera-bienal-de-arte-infantil-pesaron-los-pequenos-de-chucalezna-1972/

Niños Pintores de Chucalezna en Selecciones Folklóricas (1966, nº 13): https://chucalezna.wordpress.com/2014/06/09/ninos-pintores-de-chucalezna-en-selecciones-folkloricas-no-13-1966/

Pensando en Chucalezna, pensando en Jorge Mendoza en: https://chucalezna.wordpress.com/2013/07/16/pensando-en-chucalezna-pensando-en-jorge-mendoza/

 Por favor, en caso de tomar información de esta página, tenga a bien citar la fuente original, nombre de los niños o niñas autores de las obras y toda información relevante. Esta información se publica para hacer una difusión sincera y sin fines de lucro, del patrimonio cultural de Jujuy. Gracias.   V.M.

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English abstract

Jorge Augusto Mendoza, my father, was an art, painting and sculpture professor who created and directed the novel Chucalezna’s painting workshop (known as Taller de Chucalezna) during the ’60. Chucalezna was a humble spot placed in the middle of the Quebrada de Humahuaca, surrounded by a unique landscape. Children all over the place attended his lessons, creating marvellous paintings and small sculptures which were considered pieces of art. Professor Mendoza prematurely died in 1973, while he was making efforts to expand his initiative in other cultural areas, with the aim of bringing together the local inhabitants and developing a source of income for the community as well. Taller de Chucalezna continued under the direction of japanese professor Takashi Takahashi, 高橋さん, who formerly contributed by teaching in the area of ceramic crafts.
In 1987, when Jujuy’s Museum of Art was created, Nicolasa Nelson, professor Mendoza’s mother, donated twenty of the paintings performed by the former students of the Taller de Chucalezna, under his direction.
The donation was made on condition that the paintings were kept together as a single collection and permanently exhibited. The museum was named “Jorge A. Mendoza”, as tribute to his contribution to the cultural development of Jujuy province.
Nowadays the “Jorge A. Mendoza” Art Museum is placed at the former FCGB railway station, taking part of the Centro Cultural Manuel Belgrano (410 Urquiza street) and it opens from 8 am to 1pm and from 3pm to 7pm daily, except weekends and public holidays (information updated to 2016-02). I regret to inform that the Museum did not show an indicative sign of its time schedule. You can ask for information at (+54) 388- 4020149.
Take your chance and visit the Museum and enjoy the most wonderful collection of naïve paintings made by children of Chucalezna (Quebrada de Humahuaca), and other distinctive local artists as well.

                                                                                                                                        (c) veromendo

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日本語で

フフイ の美術館の名前は「メンドサž•žžžホルヘ」。メンドサ·ホルヘは私の父でした。

1969年頃,前述した メンドーサ•ホルヘの母 親がフフイ 市の北約百キロ (標高 約3000 メートル) の所に位置する チュカレスサ という,ボリビア へ 通じる 国道 9 号線治いの小さな部落に小学校を造り,息子の ホルヘ はその 学校から国道を隔てた向かいに周辺の子供たちが民芸を学べる学校を造った。

日本語の Reference: アルビンチン日本人移民史。 第二巻 戦後編。Historia del Inmigrante Japonés en la Argentina. Tomo II – Período de Posguerra. Versión en japonés. Federación de Asociaciones Nikkei en la Argentina (F.A.N.A), Buenos Aires, 2006. 日本文化 日本語孝育,第二世代の成長。 第5章, 第1節  日本文化 普及。374-375ページ。Capítulo 5: Cultura japonesa, educación en japonés, crecimiento de la segunda generación. Sección 1: Difusión de la cultura japonesa, pag. 374-375.

Coloquio entre luciérnagas

Acabo de leer su nombre. Lo recuerdo. Lo siento. Lo vibro al recordar sus colores.

Estoy ordenando los cuadros de mi madre y aparecen ante mí piezas del rompecabezas de mi infancia. Con cada uno un recuerdo, una época, un lugar, uno o algunos momentos que estaban como perdidos en mi mente y que reaparecen con toda la fuerza, al igual que los vibrantes colores de los cuadros que vuelven a ver la luz.

Desde que ella murió, descolgué varios de las paredes y los arrumbé. No quise volver a verlos.

Desde que mi hija murió, mucho menos. Cero ganas de encarar la apoteótica tarea de desempolvarlos, de embalarlos, de asumirlos, de pensar qué hacer con ellos. Todo era oscuridad y los cuadros también debían permanecer en ella. Así que allí quedaron, ocupando algo así como 3 m³ en un rincón de mi vida.

Sin embargo, al reacomodar unos papeles, los catálogos de sus muestras pictóricas se colaron fantasmagóricamente. Y al repasar los títulos de las obras, una fuerza infantil me llevó con curiosidad a rememorar lo que mis ojos habían visto hace mucho tiempo por última vez.

Coloquio entre luciérnagas“. Pero si lo recuerdo perfectamente con su efecto geométrico-mágico rebotando en mi mente de cinco años. CO-LO-QUIO, qué buena palabra. La aprendí así, mientras miraba ese cuadro que sintetizaba no sólo su significado, sino que plasmaba aquella visión de las incontables luciérnagas y sus juegos de destellos en los veranos y primaveras del campo jujeño. Con un fondo de violetas y azulados característicos de la paleta oleosa de Bertolotto.

Llegar hasta ese trabajo no iba a ser tarea fácil. Iba a requerir previamente de la limpieza y catalogación de más de una docena de ellos, tarea que llevó algo así como… mil días. O, al menos, así lo sentí. Marchantas, señoras chicheras, bandas de sikuris, misachicos, antiguos paisajes norteños y, los más nuevos, destellando colores sorprendentes, empezaron a desfilar delante de mis ojos y de mi lente. Fueron, medidos, fichados y debidamente documentados. Luego fueron protegidos y guardados.

El cuadro “La familia”, no era otro que un conjunto de cacharros inspirado en una colección propia de vasijas y animalitos de cerámica norteña (óleo sobre tela, 100 x 70 cm)

Finalmente hoy, luego de fichar más de 50 trabajos de los alumnos del Taller que dirigió mi padre en Chucalezna (Jujuy), 20 trabajos de mi abuelo materno y las más de 40 obras pictóricas de mi madre, caigo en la cuenta…

Coloquio entre luciérnagas” no está.

Buenos Aires, marzo de 2020.

Obras de la pintora Ofelia Bertolotto presentadas

  • De las Inundaciones. Óleo sobre tela (49 x 99 cm).
  • De Purmamarca. Óleo sobre tela (48 x 72 cm).
  • En Los Perales. Óleo sobre tela (55 x 41 cm)

Más sobre Ofelia Bertolotto

Los secretos del Yacoraite

Lo único que hace que la vida sea merecida de ser vivida es la posibilidad de experimentar cada tanto un momento perfecto. Y quizás más que eso, la habilidad de rememorar esos momentos en su totalidad, y contemplarlos como si fueran joyas.

Paul Bowles

Confinada en casa, barrio y ciudad, la mente empezaba a jugarme pasadas extrañas. Remontarme a los momentos más gratos, a los lugares más lindos y a las personas más queridas resultó terapéutico…

Yacoraite, cerro, río y quebrada (veromendo, 2018)

Apelando a mis carpetas de archivo fotográfico empecé a repasar las imágenes de algunas travesías por mi provincia natal. En su clasificación, pude recorrerlas minuciosamente y descubrir infinidad de detalles que in situ habían pasado inadvertidos ante la grandilocuencia de aquellos paisajes. La Quebrada de Yacoraite es una de las más emblemáticas. El cerro homónimo se yerge majestuoso en las cercanías de la confluencia de las quebradas de Yacoraite y de Humahuaca, un poco antes del km 1800. La RN9 traspone esa quebrada tributaria por medio de un puente que es uno de los más largos de toda la traza –algo menos de 1 km– y, al transitarlo, el cerro se aprecia con todo su esplendor y magnetismo.

Quebrada de Yacoraite desde RN 9 (veromendo, 2020)

Continuando por la ruta 9 hacia el norte, el cerro se sigue divisando desde diferentes ángulos y se muestra con otras geometrías (ver Entrada RN 9, Km 1800).

En noviembre de 2018, la profe Faltracco impulsó a visitar sus adyacencias pues había un camino (1). Así fue que pude acercarme lo más posible al mítico cerro y comprobar qué misterios paisajísticos se ocultan a sus espaldas. Este camino, además de comunicar las pequeñas fincas que salpican ambos márgenes de la quebrada tenía la misión de llegar hasta la Escuela nº 129 “Pachacamac” de Volcán de Yacoraite. Luego del verano de 2018 la escuela tuvo que cesar en sus actividades pues su edificio sufrió importantes deterioros como consecuencia de la crecida del río que socavó por debajo de sus cimientos. Sus alumnos tuvieron que ser reubicados en otras escuelas (2, 3). Quizás por este motivo, el camino no había sido mantenido, encontrándose en bastante mal estado, aún para un vehículo 4×4.

Transitando por el río Yacoraite en busca del camino (veromendo, 2018)

Esta zona, rica en vestigios arqueológicos, presenta dos sitios muy reconocidos llamados Yacoraite o pucara de Yacoraite, cerca de la RN 9, y Los Amarillos, al pie del cerro Yacoraite. El momento de su mayor esplendor data de mediados del período Tardío de la etapa agroalfarera en Quebrada de Humahuaca (1000 – 1480 d.C). Más tarde, estos asentamientos habrían podido coexistir con el dominio Inca e incluso haber soportado el arribo de los conquistadores españoles. Aunados, Yacoraite y Los Amarillos, constituirían el conglomerado más extenso de la Quebrada de Humahuaca, más grande aún que Tilcara y Huichairas juntos (4). Por otra parte, Nielsen & Rivolta describen que tan sólo 1 km hacia el norte del cerro Pollera se encuentra el sitio arqueológico de Chucalezna, menos conocido que los anteriores, quizás por su difícil acceso (5). Finalmente, cruzando el río Grande hacia el este y trasponiendo el cordón montañoso, se van sumando otros sitios, como el complejo agrícola de la Quebrada de Molla (que actualmente pertenece a una finca privada), que muestran claramente la conexión con la zona de los valles orientales.

La emblemática quebrada de Yacoraite, probablemente también constituyó una de las vías más antiguas para comunicar la Quebrada de Humahuaca con la región de Puna, permitiendo así interconectar ambientes tan distintos como los húmedos valles orientales con los salares y recursos minerales puneños puesto que se han encontrado algunos tramos del camino ancestral interregional en la porción superior de esta quebrada que podrían vincularla con la zona de la Sierra del Aguilar (6, 7). Desafortunadamente, un tambo del período incaico asociado al pucara de Yacoraite, que fue estudiado y descripto por el arqueólogo y doctor en historia Pedro Krapovickas en 1959, fue arrasado por la rectificación de la traza de la RN 9 (8). Por lo visto los ingenieros responsables de la misma fueron implacables con lo patrimonial, pues también se “llevaron puesta” una de las primeras instalaciones del antiguo Taller de Chucalezna.

Todo esto hace que la energía del lugar sea muy especial, transitando sobre las huellas que dejaron los dueños antiguos del lugar.

La Quebrada de Yacoraite en una de sus zonas más anchas, antes de encajonarse río arriba.
La Quebrada de Yacoraite en una de sus zonas más anchas, antes de encajonarse río arriba (veromendo, 2018)

El camino, de ripio, empieza en la localidad de Colonia San José, último poblado sobre la RN 9 del lado tilcareño. Aquí, cabe recordar que la Quebrada de Yacoraite sirve de límite entre los departamentos de Tilcara y Humahuaca. Una vez allí, hay que adentrarse hacia el oeste, donde el pequeño poblado compuesto por encantadoras fincas de producción de frutas, verduras y ganado ovino y caprino flanquean el camino e imponen una distancia al río o más bien, a su playa.

Majadita por Yacoraite
Majadita por Yacoraite (veromendo, 2018)

El camino se acerca cada vez más al río hasta que en un punto –luego de recorrer aproximadamente 3 km–, se adentra por el lecho que es un mar de piedras. Ese camino se mantiene gracias a la “pasada” de la máquina de vialidad, puesto que con las lluvias estivales el río lo destruye pero, ya sin la Escuela río arriba, no se sabe con qué frecuencia continuará el mantenimiento.

Un mar de piedras
Un mar de piedras (veromendo, 2018)
Rumbo Yacoraite (veromendo, 2018)

La mejor hora para fotografiarlo definitivamente no es la vespertina, pues la fuente solar se desplaza desde el cenit hacia un contraluz, desluciendo totalmente al maciso. Pero teniendo en cuenta que íbamos en busca de su “espalda”, el ángulo del sol nos iba a beneficiar.

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Recorrimos así unos 10 km desde la entrada, donde el camino se tornaba muy hirsuto así que decidimos pegar la vuelta.

Mapa de la recorrida. Base de Google Earth Maps.

Así como en las proximidades de su desembocadura, el río Yacoraite se mostraba amarronado y limoso, a semejanza del río Grande en gran parte de su recorrido, fue sorprendente como al pegar la vuelta por detrás del cerro donde el terreno es más pedregoso aún, la corriente se mostró límpida como la de cualquier otro río de deshielo.

Cabe aclarar que este río se forma con la aguas provenientes de los arroyos VicuñayocCasa GrandeSan Carlos y Casa Chica, todos con sus orígenes en la Sierra del Aguilar donde se encuentra un emprendimiento minero (9). Por ello no se puede asegurar que estas aguas no estén libres de alguna filtración de los fluidos del dique de cola de la minera. A pesar de que resultaba tentador chapotear en sus aguas transparentes, fue mejor contenerse.

Al regreso logramos ubicar a “La Abajeña“, finca de producción de semillas orgánicas de Gustavo Portela, donde un mar de biodiversidad y belleza nos recibió junto a la cordialidad de su dueño (10).

Referencias

Más sobre el Yacoraite en este Blog

Todos los nombres… Chucalezna.

STAT ROSA PRISTINA NOMINE, NOMINA NUDA TENEMUS

Umberto Eco, “El nombre de la rosa”.

La lista apareció milagrosamente en un enjambre de papeles. Era una hoja amarillenta prolijamente delimitada con líneas rectas trazadas con regla.

La fila superior que encabezaba cada una de las columnas indicaba, con letra cursiva, “apodo, nombre, fecha de nacimiento y año”. Reconocí la letra inmediatamente por los particulares firuletes, iguales a los de las cartas que muchos años después, la directora de aquella escuela me enviaría a mí, su nieta.

Así que eran ellos. Ahora teníamos una lista casi oficial que los agrupaba a todos. O a muchos. A los más “conocidos” por los cuadros y exposiciones y a aquellos que acompañaban la experiencia compartiendo el aula.

Entonces, cruzando esta información con la de los catálogos de las exposiciones y junto a los nombres provistos en algunos artículos periodísticos pude armar esta lista de “Niños y Niñas Pintores y Pintoras de Chucalezna” que pasaron por la Escuela-Taller en los tiempos de Mendoza, Samos y Takahashi como directores. Seguramente faltan muchos, especialmente de la “era Takahashi“. Y esperamos que con el transcurso del tiempo aparezcan cual invaluables piezas de rompecabezas, y podamos completar la lista.

Sin embargo, hoy, el homenaje a todos aquellos que pasaron con su arte por Chucalezna se realiza simplemente a través de los nombres que hemos rescatado de algún papel o documento durante la exhaustiva recopilación de antecedentes del Taller, con el fin de armar el Proyecto de Museo en Chucalezna.

Y cómo dijo Eco en su amado latín: “La rosa primigenia existe en cuanto al nombre, sólo poseemos simples nombres”.

  • Roberto Martínez
  • Miguel F. Martínez
  • Nicolás Martínez
  • Nicolás C. Montoya
  • Carmen Rosa Ríos
  • Inocencio Sánchez
  • Saturnino Flores
  • Guadalupe Choque
  • Juan Humberto Aracena
  • Alejandro Mamaní
  • Ángel Santos Mamani
  • Sara Segarra
  • Félix Benjamín Saiquita
  • Ubaldo Cruz
  • José Antonio Ríos
  • Teodoro Chauque
  • Florentino Velásquez
  • Angélica Mamaní
  • Andrea Garnica
  • Herminio Mendoza
  • Lidia María Ríos
  • Marcos Chorolque
  • Zoilo Gaspar
  • Eufemia Teodora Gaspar
  • Felipa D. Saiquita
  • Gregoria Chorolque
  • Enrique Mamani
  • Cástulo Vilte
  • Gregorio Cruz
  • Gregorio Lorenzo Machaca
  • Germán Machaca
  • Eugenio Vilca
  • Isabel Martínez
  • Raúl Carlos Ríos
  • Luis Chauque
  • Victoria J. Quintanilla
  • Rosaura Liquín
  • Agripina María Lamas
  • David Felipe Ríos
  • Guillermo Machaca
  • Biviano Cabana
  • Juan Carlos Toconás
  • Valentín Mendoza
  • Juan Norberto Martínez
  • Natividad Angélica Ríos
  • Mercedes Prieto
  • Ramón Robles
  • Justina Mamani.
  • Mauricio Vélez.
  • Catalina Romero.
  • Patricia Magdalena Cruz
  • Oscar Santos Ríos
  • Vicente Clemente Cruz
  • Mario René Ríos
  • Facundo Vilca
  • Dante Flores

Todos los nombres, las obras

En el acta de la donación realizada al Museo Municipal de Bellas Artes de San Salvador de Jujuy figuran los nombres de los cuadros con sus respectivos autores pero, por motivos desconocidos para mí, el Museo decidió omitir las individualidades en pos de lo colectivo de la colección. He aquí algunos de los trabajos y sus autores/as.

También en los Cuadernos Franciscanos y en el almanaque 1976 de UNICEF (ver Entrada 160 y Entrada 22, respectivamente) se reproducen trabajos indicando los nombres de sus autores.

“Paisaje” por Felipa D. Saiquita (Calendario UNICEF 1976)

Y finalmente los inéditos, los que esperan un lugar en el Museo de Chucalezna, cuyo proyecto ya fue presentado ante las autoridades provinciales en Marzo del año 2019.

"Burritos" por Eugenio Vilca (témpera, 50 x 35 cm)
Burritos” por Eugenio Vilca (témpera, 50 x 35 cm)

Todos los nombres, los rostros

También en el documental Chucalezna” de Jorge Preloran, podemos reconocerlos, escucharlos e interiorizarnos en su realidad.

©veromendoza

Referencias

  • Lista manuscrita con apodos y fecha de nacimiento
  • Catálogos de Exposiciones

Artículos periodísticos:

Otras entradas de este Blog:

El Dique “La Ciénaga” por Roberto Martínez

Roberto Martínez fue un alumno del Taller de Chucalezna bajo la dirección del profesor Mendoza. …

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Foto-contactos: archivo de Jorge A. Mendoza. Digitalización: veromendo.

Todos los ríos de Jujuy

En la Síntesis Geográfica de la Provincia de Jujuy (1978) Bernardo Farfán reproduce aspectos tomados del libro “Geografía de la Provincia de Jujuy del profesor Teodoro S. Saravia (1). Complementada con información de publicaciones más recientes, se presenta en esta Entrada una detallada descripción de vertientes, cuencas, ríos, arroyos y lagunas de Jujuy.

Edición y compaginación, veromendo. Fotografías: Pey Lien, in memoriam y veromendo

Definiciones

Según la R.A.E., la hidrografía es una parte de la geografía física que trata de la descripción de las aguas del planeta Tierra y de sus características tales como caudal, lecho, cuenca y sedimentación fluvial de las continentales. Este concepto se utiliza también para denominar al conjunto de aguas de una región o de un país. (2)

Se conoce como cuenca hidrográfica al territorio cuyo régimen fluvial desagua a través de un sistema de drenaje natural único. Es habitual que se considere la cuenca hidrográfica de un determinado río como una región natural específica.

La vertiente hidrográfica, por otra parte, es el conjunto de ríos y sus respectivos afluentes que desembocan en un mismo destino. Los ríos que conforman una vertiente hidrográfica suelen tener características similares.

Es importante distinguir entre hidrografíahidrología. La hidrología se dedica al estudio de la distribución y de las propiedades de las aguas presentes en la corteza terrestre y en la atmósfera. Por lo tanto, incluye el estudio de la humedad del suelo, las precipitaciones y las masas glaciares, entre otros temas (3).

Consideraciones generales de la hidrografía de Jujuy

La provincia de Jujuy cuenta con tres vertientes hidrográficas fundamentales:

  1. La vertiente del río Grande, cuyas aguas desembocan en el Bermejo, río que a su vez desagua en el río Paraná y éste, en el Río de la Plata para llegar finalmente al Océano Atlántico.
  2. La vertiente interior, cuyos ríos terminan en lagunas de altura o se pierden en terrenos áridos o salares de la Puna.
  3. La vertiente del río Grande de San Juan de Oros. Este río, que en su origen funciona como límite físico entre las Repúblicas Argentina y de Bolivia, luego vuelca sus aguas en el caudaloso río Pilcomayo que, a su vez, es uno de los afluentes más grandes del río Paraguay.

En Jujuy, muchos de sus ríos tienen origen en aguas que surgen de manera natural en las laderas montañosas –los denominados “ojos de agua”– o que provienen de deshielo, por lo cual se podría aseverar que no existen regiones desprovistas de agua por completo. Por su parte, el régimen pluvial se caracteriza por aumentar su frecuencia en el verano, de tal manera que durante los meses de octubre y noviembre ya caen las primeras lluvias, que se intensifican de diciembre a marzo o abril. Durante esta época la mayoría de los ríos de la provincia aumentan considerablemente su caudal y sus aguas, que en los meses de invierno se muestran cristalinas, se tornan turbias o rojizas debido al limo que arrastran.

Vertiente del Río Grande

La vertiente más grande de Jujuy es la del río Grande, con un recorrido total de 500 kilómetros aproximadamente, siendo para la provincia una de las fuentes primordiales de recursos y un factor de progreso, pudiéndose decir que es “el Nilo de Jujuy”.

El río Grande de Jujuy atraviesa los departamentos de Humahuaca, Tilcara, Tumbaya y La Capital (actualmente Manuel Belgrano), dando vida a la Quebrada de Humahuaca. Tiene un recorrido de alrededor de 180 km, desde la ciudad de San Salvador de Jujuy (24º10’ Lat. S) hasta las proximidades de Iturbe (Negra Muerta: 22º55’ Lat. S) en el departamento de Humahuaca, donde confluyen el río Cóndor con el de La Cueva que le dan origen. El río Grande, como tributario del Bermejo, pertenece a la cuenca del Plata. (5)

Pese al gran desnivel altitudinal que presenta la Quebrada –San Salvador de Jujuy se encuentra a 1.258 m.s.n.m. mientras que su límite norte, en la unión de los ríos Cóndor y de La Cueva, está a 3.343 m.s.n.m. (5) su curso no es muy torrentoso y solamente en la época de lluvias, sus aguas corren con gran potencia llegando a constituir un peligro para las poblaciones que se encuentran en su ribera.

La Quebrada de Humahuaca, flanqueada por dos grandes cordones montañosos pertenecientes a la Cordillera Oriental, presenta zonas con amplias llanuras de inundación que superan los 3 km de ancho, mientras que en algunos puntos –los localmente llamados “angostos”–, se estrecha hasta alcanzar sólo 30 m. (6) Todo a lo largo del cauce del río Grande se suceden las desembocaduras de ríos que se conforman en las quebradas tributarias. (6) La morfología asimétrica de los cordones lindantes determina que, por el lado occidental, las faldas largas con pendiente suave dan lugar a quebradas tributarias transversales igualmente suaves o paulatinas, como Purmamarca, Huichairas, Juella y Yacoraite. Por su parte, las laderas orientales más cortas y pronunciadas (puesto que en realidad son líneas de falla) caen abruptamente sobre el valle con una pendiente de hasta 30º, como por ejemplo las de La Huerta o Calete.

Detalle de la cuenca del río Grande en la Provincia de Jujuy (SEGEMAR -ITGE 1998, Zamora Gómez, J. P., Tesis 2015, Ref. 4)

Luego de recorrer la Quebrada de Humahuaca y el ex departamento de la Capital –actualmente Manuel Belgrano– el río Grande toma orientación hacia el sudeste y describe una amplia curva en las proximidades de San Juancito donde recibe las aguas del río Perico. Aquí toma la denominación de río San Pedro y recorre el departamento homónimo hasta confundir sus aguas con las del importante río Lavayén. A partir de este punto pasa a denominarse río San Francisco y corre hacia el norte, sirviendo de límite entre los departamentos de Ledesma y Santa Bárbara. Finalmente ingresa en territorio de la provincia de Salta para tributar al río Bermejo.

Cuenca hidrográfica de los Ríos Grande y Perico (Zamora Gómez, J. P., Tesis 2015, Ref. 4)

La cuenca del río Grande es alimentada por más de cincuenta afluentes. Se mencionarán a continuación los tributarios más importantes.

AFLUENTES por LA MARGEN DERECHA del río Grande (OESTE).

En el departamento de Humahuaca y luego de su nacimiento, el río Grande recibe el tributo de los arroyos Chorrillos, Ovara, Coraya, Churcal, Pinchayoc y Uquía, que nacen en las proximidades de la sierra del Aguilar. La mayor parte del año, estos permanecen secos y sólo durante los meses del verano aportan un caudal que está determinado por la intensidad y frecuencia de las lluvias propias de la estación.

Quebrada de Coraya, tributaria de la Quebrada de Humahuaca (veromendo, 2020)

Algo más al sur se encuentra el río Yacoraite que tiene un recorrido aproximado de 55 km y en su curso inferior pone límite entre los departamentos de Humahuaca y Tilcara. El Yacoraite se forma por la confluencia de los arroyos Vicuñayoc, Casa Grande, San Carlos y Casa Chica que nacen también en la sierra del Aguilar.

Río Yacoraite (Postal 10 x 18 cm, Gráfica S.A., años ’70, aprox.)

Entrando en el departamento de Tilcara, es tributario el río Juella que, con un trayecto aproximado de 20 km, nace en Abra de la Cruz y tiene como afluentes a los arroyos Carámbano, San José y Chiquero.

El río Huichaira nace en el Abra de Pocoyoc y, durante sus 15 km de recorrido, tiene como afluentes a los arroyos Lipán y La Cruz. Continuando hacia el sur aportan al río Grande, los arroyos de Hornillos, Inca-Huasi y Quebrada Colorada.Ya en el departamento de Tumbaya, y siempre por la margen derecha, desemboca el río Purmamarca que pasa por el pueblo del mismo nombre. Nace en la sierra de Lipán y tiene una longitud aproximada de 50 km.

Luego siguen los arroyos Tumbaya, Coiruro y del Medio. El arroyo del Medio tiene singular importancia porque corre por la “falda del Volcán” luego de nacer en las estribaciones del cerro Morado. Durante la época de grandes lluvias puede arrastrar un caudal inconmensurable de agua mezclada con limo, greda y piedras pudiendo cubrir enormes extensiones que abarcan la traza de la RN 9 y la vía del Ferrocarril General Belgrano, que circuló hasta los años ’90. En este tramo temible, que era conocido como “Paso del Volcán”, las vías de comunicación siguen siendo interrumpidas con gran frecuencia lo cual constituye hasta hoy un problema serio especialmente en épocas estivales.

El Arroyo del Medio en Volcán, desde RN9 (veromendo, 2020)

Continuando en el departamento de La Capital, cinco ríos importantes nacen en las estribaciones de la sierra del Chañi y aportan considerable caudal de agua al río Grande durante todo el año. Corre en primer término el río León, que tiene un recorrido aproximado de 40 km y está formado por la confluencia de los arroyos Chañi y Cuevas.

Imponente Quebrada del río León desde RN 9 (veromendo, 2020)

El río Lozano, con 20 km de longitud, nace en las laderas del Chañi, tiene un caudal apreciable durante todo el año y una pendiente muy pronunciada.

El río Yala, con 25 km de longitud, tiene su origen en las lagunas de este mismo nombre y se desliza vertiginosamente por un lecho pedregoso de gran pendiente hasta entregar sus aguas límpidas y espumosas al cauce del río Grande.

El río Reyes, que nace en el Abra del Chañi, tiene como afluentes a los arroyos de Paño, Agua Caliente y al río Guerrero, que a su vez recibe las aguas del arroyo de La Quesera. En el lecho del arroyo de Agua Caliente se encuentran las renombradas fuentes termales de Reyes o “Termas de Reyes”, que día a día adquieren mayor reconocimiento por las propiedades curativas de sus aguas, lo benigno de su clima y la belleza natural circundante.

El río Chico o Xibi-xibi nace en Chuquina y, después de atravesar la ciudad de Jujuy, vierte sus aguas al río Grande en el lugar denominado Punta del Diamante. Desde el barrio de Cuyaya y hasta las proximidades de su desembocadura, se han construido obras sólidas de defensa en ambas márgenes, las que están cruzadas por varios puentes; uno por donde pasa (pasaba) la línea férrea y los otros que unen la ciudad con el barrio de Villa Gorriti.

Río Chico o Xibi-xibi en San Salvador de Jujuy (veromendo, 2019)

Entre los ríos Reyes y Chico, se encuentran algunos arroyos de poca importancia y que tienen algún caudal solamente en las épocas lluviosas, pudiendo mencionar al Burrumayo, al Quebrada Honda y al Huaico Hondo.

El río Alisos nace en La Almona. Tiene una longitud aproximada de 50 km y gran parte de su curso sirve de límite entre los departamentos de La Capital (Manuel Belgrano) y San Antonio.

El río Perico, con un recorrido aproximado de 70 km, nace en las laderas del cerro Bayo bajo el nombre de río Cerro Negro y al recibir como afluente principal al río de Los Morados cambia su nombre a río de La Cabaña. Así continúa su curso hasta las proximidades del pueblo de San Antonio, donde recibe las aguas del río de Los Sauces, que nace en la provincia de Salta y tiene, a su vez, como afluentes principales a los ríos Blanco y Uracatau. Luego de funcionar como límite entre los departamentos de San Antonio y El Carmen, corre por este último para desembocar en el río Grande en las proximidades de San Juancito. El caudal del río Perico es considerable. La casi totalidad de sus aguas alimenta a los diques La Ciénaga y Las Maderas, construidos con fines de abastecimiento de agua potable para la población y para controlar las crecidas del mismo río. Ambos diques prestan inmensos beneficios por medio del riego para grandes extensiones de tierra fértil, que son utilizadas para cultivos intensivos como el de tabaco, que constituyen la riqueza fundamental de esta zona de la provincia.

Dique “La Ciénaga” (postal antigua)

Desde San Juancito, el río Grande tuerce su curso hacia el Nordeste hasta alcanzar su desembocadura en el Bermejo. En este trayecto su lecho deja de ser pedregoso y corre por terrenos arenosos, menos accidentados y de pendiente suave. Sin embargo continúa recibiendo, siempre en su margen derecha, el tributo de ríos importantes en volumen de agua. Entre ellos hay que destacar al caudaloso río Lavayén. Este río, que tiene un recorrido aproximado de 160 km, nace en los nevados de Salta y se forma por la confluencia de los ríos Wierna, Caldera y Vaqueros. Por su margen derecha tiene como afluentes los ríos Amadores y Santa Rosa, los arroyos Yaquiasmé, Quisto, San Juan de Dios y Arroyo del Medio. Finalmente debemos mencionar el río Colorado, que nace en la región central de Santa Bárbara y después de servir de límite entre este departamento y el de San Pedro, tributa sus aguas al Lavayén. Asimismo, por su margen izquierda, el Lavayén recibe las aguas de los ríos de Las Pavas y Las Cañadas.

Desde su unión con el Lavayén y hasta su desembocadura en el río Bermejo, el río Grande pasa a denominarse San Francisco. En este tramo, siempre por la margen derecha y en territorio del departamento de Santa Bárbara, recibe el aporte de los arroyos de La Médica, Las Conchas y, finalmente, el río de Santa Rita que nace en las serranías de Santa Bárbara recibiendo a su vez las aguas de los arroyos Seco, Los Matos, Simbolar y Hoyada. El Santa Rita desemboca en el San Francisco en las proximidades del Gramillar.

AFLUENTES POR LA MARGEN IZQUIERDA del Río Grande de Jujuy (ESTE).

Los afluentes por su margen izquierda es decir, por el Este, son menos en número si bien algunos de ellos, por su recorrido y caudal, tienen mucha importancia.

El primer afluente en territorio del departamento de Humahuaca es el río La Cueva que en su origen recibe la denominación de río Casillas, y tiene una longitud aproximada de 50 km.

Continuando hacia el sur debemos mencionar al río Antumpa, cuyo curso es de 40 kilómetros, y se conforma por la confluencia de los arroyos Chaupi-Rodeo y Peña Blanca. Le siguen los ríos Rodero y Coctaca, ambos de menor amplitud e importancia que los dos anteriores. A continuación, el río Calete, que cuenta con un caudal considerable, tiene un recorrido aproximado de 60 kilómetros y se forma por la confluencia de los arroyos Ocumazo, Cianzo, Aparzo y Varas.

Descendiendo hacia el valle del río Cianzo (veromendo, 2018)

Finalmente, antes de dejar el departamento de Humahuaca, aportan sus aguas los arroyos Capla y Volcán.

En los departamentos de Tilcara y Tumbaya son pocos los afluentes de la margen izquierda, siendo dignos de mención el arroyo de la Quebrada de La Huerta, que nace en el Abra La Cruz y desemboca al frente de la localidad de Huacalera y el arroyo denominado Huasamayo, que se origina en el campo de La Laguna y pasa justamente por detrás del pueblo de Tilcara. Este tiene como afluentes a los pequeños arroyos San Gregorio, Charabozo, Alfarcito y Casa Colorada.

Hacia el Sur siguen los arroyos Gualchío, Tacomuyoc, Trancas y Huajra.

Ya en territorio del departamento capitalino, con excepción del río Zapla, sólo existen arroyos de poca importancia como los denominados Jaire y Chijra que, naciendo en Ruana y en La Cuesta, desembocan frente a Lozano y a la ciudad de Jujuy, respectivamente. Por su parte, el río Zapla, nace en las estribaciones de la sierra homónima y tiene un recorrido de 20 km. Completan la cuenca del río Grande los afluentes que, en los departamentos de San Pedro y Ledesma, aportan por la margen izquierda. Ellos son: el río Negro que, con un recorrido aproximado de 85 km, sirve de límite entre los departamentos de San Pedro y Ledesma y que se beneficia de las aguas de los ríos Payo, Tilquiza, La Escalera, Capillas y Negrito y, por su margen derecha, recibe el tributo del río El Quemado.

Puente sobre el Río Tilquiza (veromendo, 2005).

A continuación, el río Ledesma, cuyo curso es aproximadamente de 105 km y se forma por la confluencia de los ríos Tesorero, Corral de Piedra, Ocloyas y Burromayo. En su inicio toma el nombre de río Candelaria pero recién después de recibir el tributo del río Colorado, pasa a denominarse río Ledesma. Desde aquí hasta su desembocadura, este río tributario presenta un cauce desmesuradamente ancho en relación con su caudal.

Río Corral de Piedra (Collage de fotos 35 mm, veromendo, 2005).

El río San Lorenzo, es el afluente más importante de la margen izquierda del río Grande de Jujuy que, como ya se ha mencionado, en este último tramo se denomina San Francisco. Está formado por la confluencia de numerosos arroyos y ríos que nacen en el departamento de Valle Grande y el sector oriental de Tilcara. Su recorrido es de aproximadamente 95 km. Tiene su origen en el Abra Colorada y, hasta su unión con el río del Valle Colorado, recibe el nombre de río Caspalá, que luego de pasar por el pueblo homónimo, corre con aguas cristalinas que se deslizan por un cauce de gran pendiente, encajonado y muy accidentado. Al reunir sus aguas con las del río del Valle Colorado recibe el nombre de río Valle Grande, hasta su confluencia con el río de Las Cañas . Este último, por su parte, nace en las sierras de Tilcara y recibe por su margen derecha a los ríos Negro y Totorillas como tributarios.

Paralelo a los ríos Caspalá y Las Cañas corre el río San Lucas, que nace en las serranías del departamento de Humahuaca bajo la denominación de río de Yala para, más adelante, volcar sus aguas torrentosas al ya mencionado río Valle Grande.

La unión del río Valle Grande con el Las Cañas da lugar al caudaloso río San Lorenzo que, como ya fue mencionado, vierte sus aguas en el San Francisco.

A continuación el río Sora, que nace en las faldas orientales del cordón de Calilegua, y el río de Las Piedras, que tiene sus nacientes en las laderas del Zenta y Calilegua, también vuelcan sus aguas en el río San Francisco. Gran parte del curso del Las Piedras, de alrededor de 50 km, sirve de límite con la provincia de Salta.

Finalmente, entre los cursos de los ríos Sora y Las Piedras, corren los arroyos Sauzalito y Yuto, en pleno departamento de Ledesma.

Vertiente interior

La vertiente del interior está constituida por los ríos que alimentan a las lagunas más importantes de la provincia: Pozuelos, Guayatayoc y Vilama, así como también a las Salinas Grandes y al salar de Olaroz.

La laguna de Pozuelos recibe el caudal de varios ríos, siendo dos los de mayor consideración el Cincel y el Santa Catalina.

El río Santa Catalina tiene sus nacientes en las montañas de Timón Cruz. Sus afluentes originarios son los arroyos Yancana y San Isidro: el primero nace en Ciénego Grande y el segundo en Tres Picachos. Ambas corrientes se unen cerca de Oratorio, desde donde sigue una dirección de sur a norte y, hacia la mitad de su curso, forma una amplia curva hacia el este para luego retomar un rumbo de norte a sur que lo lleva a desembocar en la Laguna de Pozuelos. Según la región que atraviesa recibe diferentes nombres, llamándose primero río Santa Catalina luego, Sarcarí en el límite con Bolivia, más tarde río Grande y, justo antes de vertir sus aguas en la laguna de Pozuelos, Pasajes .

El río Santa Catalina tiene un recorrido aproximado de 120 kilómetros y sus afluentes más importantes de la margen izquierda (Este) son los arroyos Oratorio, Chuyaytina, Cruz Peaña, Iromayo, Peña Colorada, San Francisco, Apóstol, Cara-Cara, río Seco, un segundo arroyo Peña Colorada, Tolamayo y Sarcarí. Por la margen derecha (Oeste) podemos mencionar como afluentes más importantes los arroyos Puesto Chico y Yoscaba. En las épocas estivales tiene mucho caudal, presentando en ciertos momentos un aspecto imponente por el volumen que arrastra. Sus aguas en todo momento son aptas para uso humano; su lecho es casi siempre pedregoso y encajonado, especialmente desde su origen hasta la mitad de su curso. Luego se desliza suavemente por las llanuras de Piscuno, Cerrito, Cieneguillas y Pasajes.

El río Cincel nace en las serranías de Cabalonga. Al principio tienen un recorrido de oeste a este y sirve de límite entre los departamentos de Rinconada y Cochinoca, luego toma rumbo norte y después de atravesar los distritos de Cincel, Cerro León, Carahuasi, Ciénego Grande y Pozuelos, vierte sus aguas en la laguna de ese nombre. Tiene un recorrido de 60 kilómetros aproximadamente. Entre sus afluentes principales debemos mencionar al Lopiara, en la margen izquierda y al Botegayoc en la derecha. Este último tiene sus nacientes en la sierra de Quichagua. Aún con pocos afluentes, el río Cincel tiene un caudal importante que aumenta considerablemente en la época lluvias, es decir, de diciembre a abril. Este río no tiene mucha pendiente por lo que sus aguas corren con lentitud por un lecho arenoso hasta su destino en Pozuelos.

La laguna de Pozuelos recibe, además, el aporte de otros arroyos como Cóndor, Lagunillas y Guayatayoc. El primero tiene su nacimiento en la serranía de San José, que por su margen derecha recibe como afluentes a los arroyos Colquimayo y Salviayoc. Hacia este último, confluye el pequeño arroyo El Chorro, en cuya margen derecha se encuentra situado el pueblo de Rinconada. Por su parte, el arroyo Guayatayoc se origina en los altos de Yoscaba, tiene una longitud aproximada de 20 km y se forma por la confluencia de los arroyos Sayate y Queñual y, luego de servir como límite entre los departamentos de Santa Catalina y Rinconada, vierte sus aguas en la laguna de Pozuelos.

La extensa e imponente laguna de Guayatayoc recibe el aporte de numerosos arroyos y ríos siendo los siguientes los de mayor importancia:

Río de Abra Pampa o Miraflores. Tiene sus nacientes en el sector sur del departamento de Yavi. Primero recibe el nombre de río del Puesto. Luego de pasar y conformar la pequeña laguna de Runtuyoc toma el nombre de río de Abra Pampa, dado que transita por las cercanías de este pueblo. Continuando siempre hacia el sur, pasa a llamarse río Miraflores y por último, Cochagasta, antes de entregar sus aguas a la laguna de Guayatayoc. Con una longitud aproximada de 115 kilómetros, posee un caudal considerable que se desliza mansamente y sin mayores accidentes hasta su desembocadura, pues su lecho es mayormente arenoso. Sus principales afluentes por la margen derecha son los ríos Angostura, Chorojra y Doncellas. Este último, a su vez, recibe las aguas de los arroyos Chorbante y Tambillos. También podemos mencionar los ríos Casabindo, Negro, Blanco y finalmente el de Tusaquillas. Retomando con el río Abra Pampa, por su margen izquierda tiene como afluentes, en primer término, el río Colorado que, en gran parte de su curso, sirve de límite entre los departamentos de Cochinoca y Yavi y luego, los ríos Tabladas, Lumara y Abra-Laite, más pequeños, aunque también dignos de mención.

El Río de Las Burras sigue en importancia al río de Abra Pampa o Miraflores y fluye hacia la Laguna de Guayatayoc. Tiene una longitud de 135 km aproximadamente y se forma por la confluencia de los ríos Coranzulí y Pastos Chicos, que se originan y recorren en su totalidad por el departamento de Susques. El primero nace en las estribaciones de los cerros Tocón y Niño, pasa por la localidad de Coranzulí, toma orientación de norte a sur y, después de un recorrido aproximado de 60 km, se une con el río de Pastos Chicos. Éste, a su vez, nace en la localidad homónima, corre de sur a norte y tiene una longitud aproximada de 70 km. Ambos poseen un caudal de agua considerable y permanente durante todo el año. El cauce del río de las Burras en su recorrido por el territorio del departamento de Cochinoca tiene hasta un kilómetro de ancho y es sumamente arenoso, constituyendo un severo obstáculo para el tránsito pues se lo debe cruzar siguiendo el camino que conduce a Susques o San Antonio de Los Cobres. Precisamente por ser su lecho tan arenoso, durante la mayor parte del año permanece seco y solamente durante la época de lluvias cuenta con un caudal considerable que aporta a la laguna de Guayatayoc.

Completan la hidrografía del altiplano, los ríos que se vierten en las Salinas Grandes, los salares del departamento de Susques y a la extensa laguna de Vilama que se encuentra enclavada casi en plena Cordillera de Los Andes y dentro del departamento de Rinconada. El afluente más importante de las Salinas Grandes es el río del Moreno, que nace en las estribaciones del Cerro Bayo y corre de sur a norte.

La laguna de Vilama, está formada por las aguas de arroyos que se originan en los deshielos de las montañas que sirven de límite con la República de Bolivia.

El río Rosario, que tiene sus nacientes en el departamento de Rinconada, sigue un curso de norte a sur y, después de un recorrido aproximado de 80 km, desemboca en el Salar de Olaroz.

Los ríos que surcan en distintas direcciones el territorio de la puna jujeña proporcionan el agua, elemento vital para la población diseminada en las montañas y llanuras, así como también para abrevar los rebaños de ganado lanar y cabrío y posibilitar el riego de las pequeñas parcelas en terrenos donde por la topografía o por un ambiente moderadamente benigno, se permite el reducido cultivo de algunos cultivos andinos o plantas forrajeras adaptadas a estas regiones áridas y de clima riguroso.

VERTIENTE DEL RÍO GRANDE DE SAN JUAN Y PILCOMAYO

Completan la hidrografía del altiplano los tributarios del río Grande de San Juan, que tienen la particularidad de seguir un curso de sur a norte. Todos ellos se originan y recorren territorio de los departamentos de Rinconada, Santa Catalina y Yavi, siendo los más importantes los ríos Granadas, Orosmayo y La Quiaca.

Río Granadas. Sus nacientes se encuentran en las proximidades del imponente cerro homónimo, con un recorrido aproximado de 50 km. Cuenta con numerosos afluentes siendo los principales, por su margen derecha, el río Tiomayo y, por la izquierda, el Queñoal o Garciayoc, que en gran parte de su recorrido sirve como límite entre los departamentos de Rinconada y Santa Catalina. También son afluentes por la margen izquierda los arroyos Quinchamal, Cusi-Cusi, Paicone y Potrero Grande. Todos estos se encuentran en territorio del departamento de Santa Catalina. El Granadas tiene un caudal considerable formado por los deshielos de las montañas que en esta región presentan casi siempre nieves eternas.

Río Orosmayo. Tiene sus nacientes en las proximidades de Coyaguayma,  también se orienta de sur a norte y su caudal es considerable durante todo el año. Luego de un recorrido de 80 km se une al río Granadas en el propio límite de los departamentos de Rinconada y Santa Catalina. Los afluentes por su margen derecha son los arroyos de La Cueva, Antiguyo, Ajedrez, Chiricoya, Farallón, Campanario y San Pedro. Por la margen izquierda debemos mencionar en primer término al río Pircas que tiene, a su vez, al arroyo Pirquitas como afluente cuya importancia radica en que en su lecho se han encontrado ricos aluviones de estaño que en la actualidad (años ’70) son intensamente explotados. Asimismo, debemos mencionar también a los arroyos Laime y Colpayoc. El Orosmayo ha tenido justo renombre y trascendencia pues su lecho contiene ricas arenas auríferas así como aluviones estanníferos, especialmente en el trayecto desde las inmediaciones de Pirquitas hasta las localidades de Orosmayo y San Pedro.

Finalmente los arroyos afluentes del río Grande de San Juan por la margen derecha, que nacen y recorren territorio del departamento de Santa Catalina son los siguientes: Oros, Merco, Hiromoco, Guasa-Chajra, Vallecito, Río Seco y El Angosto.

Río La Quiaca. Nace en las estribaciones de las montañas de Toquero. Al principio se orienta de oeste a este y luego de pasar por la Quiaca toma rumbo Norte, se interna en territorio boliviano y finalmente vierte sus aguas en el río Grande, que a su vez es tributario del caudaloso Pilcomayo. El río La Quiaca tiene varios afluentes, siendo los más importantes los que se encuentran en la margen derecha, que en su mayoría nacen en el sector sur del departamento de Yavi y recorren su territorio hacia el norte hasta el río La Quiaca. Podemos citar los siguientes: Tafna, La Ciénega y Toro-Ara. Este último es importante porque circunda la localidad de La Quiaca y sus aguas son las que se toman para dar agua corriente a esa población. Otro afluente de importancia es el que nace en las proximidades de Barrios, que toma el nombre de esta localidad al principio para luego denominarse Sansana, hasta desembocar en el río La Quiaca. También debemos mencionar al río de Yavi, que nace en la región denominada Casti, pasa por la cercanía del pueblo de Yavi, al que provee de agua potable y finalmente termina internándose en Bolivia, recibiendo antes como afluente al arroyo denominado Yavi Chico, que nace en el Rincón de Cajas.

LAGUNAS

El territorio de la provincia de Jujuy posee un número considerable de extensas y pintorescas lagunas. Las de Guayatayoc y Pozuelos son las más importantes, ya que son numerosos los ríos que les tributan sus aguas.

La laguna de Guayatayoc se encuentra situada en el departamento de Cochinoca. El volumen de sus aguas varía y alcanza la mayor amplitud durante los meses de marzo y abril. En este período tiene una extensión aproximada de 30 km de largo por 8 km de ancho cubriendo, alrededor de 240 kilómetros cuadrados. Por estar alimentada por los ríos de Miraflores o Abra Pampa y de Las Burras y por numerosos arroyos que durante la época de lluvias cuentan con un caudal apreciable, en esa época logra su mayor volumen, alcanzando los 4 o 5 metros de profundidad. Tiene la particularidad de estar prácticamente unida con las Salinas Grandes que se encuentran al sur de ella.

La laguna de Pozuelos se encuentra emplazada en el propio límite de los departamentos de Rinconada, Yavi y Santa Catalina. Recibe el aporte de los ríos Santa Catalina, Cincel, Cóndor, Guayatayoc y numerosos arroyos de menor importancia. Por su enorme extensión -tiene un largo aproximado de 20 km por un ancho de 10 km-, presenta un aspecto imponente aún en aquella inmensa pampa puneña. Asimismo se encuentra poblada por gran cantidad de aves acuáticas, como patos, parinas, guallatas, gallinetas, gordillos, chullampas, teru-teru, entre otras.

La laguna de Vilama se encuentra en el departamento de Rinconada y en las proximidades del límite con Chile. Se sitúa a más de 4.000 metros de altura, en una región árida y muy despoblada.

Tiene un largo aproximado de 20 km de largo por 8 km de ancho, cubriendo, una extensión de aproximadamente 160 kilómetros cuadrados. Es alimentada por ríos formados con los deshielos de la Cordillera de los Andes.

A 19 kilómetros de la ciudad de Jujuy y a una altura de 2.036 m.s.n.m. se encuentran las cristalinas lagunas de Yala. Son seis depósitos de agua provenientes de vertientes que surgen en las estribaciones de las serranías del Chañi. Reciben los nombres de del Nogués, Alizar, del Comedero, Desaguadero, del Rodero y Laguna Larga. Se llega hasta ellas costeando el curso del río Yala aguas arriba, por un camino de cornisa entre paisajes de sorprendente belleza, sinuoso y muy accidentado, que son muy visitadas por los turistas y los amantes del deporte de la pesca fina del pejerrey y la trucha. Son ambientes muy favorables para la cría y reproducción de estas especies. El pejerrey es abundante y se han pescado truchas hasta de 8 kilogramos.

En las proximidades de la laguna del Desaguadero se ha construido una Estación de Piscicultura para la cría y reproducción de truchas, que depende de los técnicos de Fomento Rural de la provincia.

La laguna de Runtuyoc. Su nombre es una palabra de origen quichua que significa “con huevos“. Esta laguna está situada en el distrito de Abra Pampa muy próxima a la vía férrea y a la ruta nacional 9. Tiene una extensión de 5 kilómetros cuadrados y está poblada por gran cantidad de aves acuáticas.

La laguna de Volcán se encuentra en las cercanías de la estación ferroviaria de El Volcán, 40 kilómetros al norte de la ciudad de Jujuy y a una altura de 2.078 ms.n.m. Ocupa una superficie aproximada de 37 hectáreas y está circundada por bellos paisajes.

Hasta acá Síntesis de la Provincia de Jujuy.

Algunas espejos de agua no mencionados, de importancia turística y paisajística:

  • Laguna de Tesorero (Depto. Manuel Belgrano).
  • Laguna de Leandro, en la zona de Rodero (Humahuaca).
  • Dique Los Alisos.
El río Grande de Jujuy cruzando por la ciudad de San Salvador de Jujuy (veromendo, 2015)

Referencias

Otro que, lentamente, bajo el ondulado arenal del poniente

Ilustración por Ofelia Bertolotto (fragmento, témpera, 1,05 x 0,75 mts)