Yacoraite otoñal…

(Yacoraite in autumn with Cortaderia jubata)

A medida que el verano se va, las cortaderas (Cortaderia jubata) de la Quebrada ofrecen sus penachos dorados al viento y al sol. Así luce el paisaje de la zona de Chucalezna en el mes de abril. Unos fríos más y el paisaje se tornará dorado hasta que el invierno lo pinte de marrón y lo adormezca.

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Cerro Yacoraite en el mes de abril. Foto 35 mm: veromendo 2003.

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Panorámica de Yacoraite a principios de otoño. Collage de fotos 35 mm, veromendo.

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veromendo y Cortaderia en la Quebrada de Humahuaca. La altura de las inflorescencias debe llegar a los 2,5 metros!
Foto/contacto 35mm: Pey Lien 2005.

La caja de Pandora: diapositivas inéditas.

Caja

Caja de Pandora” (veromendo, 2013).

Continuando con la recuperación y clasificación de material inédito sobre el Taller de Chucalezna, me puse manos a la obra antes de que me arrolle el 2014.

Por suerte, cuento con la ayuda de un scanner apto para digitalizar negativos y diapositivas. Así pude ir descubriendo el contenido atesorado en el interior de esta humilde cajita que se encontraba tan bien guardada que resultó complicado llegar hasta ella.

Ahora debo ponerme manos a la obra en la catalogación y  contextualización de todo el material para poder compartirlo en este blog.

Entre el material encontrado, aparecieron tres diapositivas de trabajos de los Niños de Chucalezna.

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Puente del Diablo“. Autor: Zoilo Gaspar, alumno del Taller de Chucalezna. Diapositiva: Jorge A. Mendoza. Digitalización: veromendo.

Cerros y luna-

Autor: Niños del Taller de Chucalezna. Diapositiva: Jorge A. Mendoza. Digitalización: veromendo.

Cerros estanque

Autor: Niños del Taller de Chucalezna. Diapositiva: Jorge A. Mendoza. Digitalización: veromendo.

Alguna distorsión en el color de los trabajos originales  puede deberse a la exposición con que se realizó la toma original, y también por el tiempo transcurrido en el que pudo alterarse el film y, por lo tanto, sus colores.

 Por favor, en caso de tomar información de esta página, tenga a bien citar la fuente original, nombre de los niños autores de las obras y toda información relevante. En caso de no contar con dichos datos, indicar como autores a los “Niños del Taller de Chucalezna”.

Este blog se hace con respeto hacia los verdaderos actores y la información aquí publicada debe utilizarse para hacer una verdadera y sincera difusión del patrimonio cultural de Jujuy.

Gracias.

TROESMAS (Maestros)

Los problemas de la vida son diferentes para cada uno, y cada uno tiene necesidad de un medio diferente para resolver sus problemas. Por consiguiente tenemos que crear nuestro propio método. Si se imita se cae en el error. Hay que crear por sí mismo”.

Taisen Deshimaru.

     Crecí de la mano de una madre y con un padre en borrosas fotografías en blanco y negro. Eso sí, sabiendo que el de las fotografías, además de mi padre, había sido alguien muy especial, dedicado de lleno a la tarea docente, especialmente en Chucalezna, con los chicos del lugar.

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Prof. Jorge A. Mendoza con sus alumnos en la Escuela Taller de Chucalezna (año 1960 aprox.). Foto: colección Jorge A. Mendoza

Por eso, la tarea de mi viejo, ya no como papá, sino como maestro de aquellos niños siempre me conmovió y me llevó a reflexionar acerca de la importancia de su función para ellos. Está claro que les abrió una puerta hacia la expresión plástica y los guió en ese mundo de colores y formas, para poder expresar parte de su alma y de su realidad, utilizando como herramientas pinceles, témperas, papel. También posibilitó la exposición de sus obras en Buenos Aires y en otras provincias, y hasta que en algunos casos pudieran viajar acompañando las muestras, conocer otras gentes y ser conocidos. Esta tarea demandó gran energía, pero sobre todo amor a su profesión, a su tierra y su gente. Pero hoy, 28 de octubre de 2013, empiezo a entender el significado de tener un MAESTRO, y paradójicamente tengo que aprender a asimilar qué significa perderlo… Hace casi 7 años, muy desmotivada con mi carrera y un poco desorientada en la vida, llegué al Dojo Potencia con el objetivo de empezar la práctica de IAIDŌ (居合道). Allí Carlos Loffreda me recibió con toda su calidez, y abrió la puerta hacia un mundo totalmente desconocido para mí. En este arte, en vez de témperas y colores, utilizamos un iaitō ó bōkken que imitan lo más fielmente a una katana y realizamos formas ó katas cuyo objetivo es lograr entender, aprender y perfeccionarse con la práctica, en el estilo de este arte marcial. Aquí la expresión se ejerce a través del cuerpo pero por sobre todo, a través del espíritu. Desde ese momento, empecé a transitar un camino de autoconocimiento en el cuál Carlos fue mi guía, mi SENSEI, ayudándome a superar mis dificultades, comenzando por la hostil tarea de reconocer las mismas (izquierda vs derecha, kesagiri vs gyaku-kesagiri, poner la intención en el corte, tratar de no pensar en todos-y-cada-uno de los movimientos, dejar fluir, dejar de lado el “ego”, tener en cuenta la importancia de la mirada…entre tantas otras) y siempre con tan buen humor, tanta energía y optimismo. Estos casi 7 años, que parecen toda una vida, los mejores consejos y aprendizajes los recibí de Sensei. Siento, además, que formé parte de un “todo” que Carlos empezó a construir bajo el nombre de Potencia, “Chikara“, pero que en forma de círculo virtuoso, daba y recibía constantemente, y del cual formábamos parte alumnos, alumnos avanzados (sempais), Carlos mismo, y al cual se sumaban otras actividades que tenían lugar en el mismo gimnasio. Lo que siempre me impactó fueron sus ganas de hacer, de ir para adelante, aún contra viento y marea, de las cuales era imposible no aprender. Y aún así, una fatídica enfermedad royó injustamente los pilares de su vida, para revelarnos que la vida y la no-vida, como en el combate, se deciden en un instante.1 Hoy pienso, quizás de manera infantil, ¿así se habrán sentido aquellos niños de Chucalezna al desaparecer su MAESTRO? ¿También lo habrán extrañado? ¿Qué repercusiones habrá tenido esa ausencia en sus destinos? ¿O habrán prevalecido sus enseñanzas? ¿Cómo habrán canalizado su expresión? ¿Cómo canalizaré yo mi expresión? ¿Cómo voy a seguir la vía sin SENSEI? Las respuestas están por venir…En este momento, el consejo ó la mirada de alguno de aquellos niños quizás pudiera poner luz a alguno de estos interrogantes…

Hoy, me siento una niña más entre los niños de Chucalezna…

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Carlos Loffreda Sensei, con algunos de sus alumnos en clase de IAIDO (año 2013). Foto: Darío Vega.

Carlos, GRACIAS por haberme enseñado que cada día es un combate, contra otros, contra uno mismo, y que se lucha con el ESPíRITU… GRACIAS por tu abnegación y amor hacia la nada fácil tarea de enseñar IAIDŌ.

veromendo 2013

1. Maestro Zen Taisen Deshimaru, en “Zen y artes marciales”.