Delicada y feroz

“¡Ya pueden venir los tigres con sus garras!”
El Principito, Antoine de Saint-Exupéry

Argemone mexicana, comúnmente llamada cardo santo, es una planta nativa presente desde el sur de Estados Unidos y México hasta Argentina. Se la encuentra en rastrojos, campos de pastoreo, orillas de caminos, baldíos, terraplenes de ferrocarril, por lo general prefiriendo suelos fértiles y asoleados. Los delicados pétalos de su flor, en la gama del amarillo, tiemblan ante una suave brisa y contrastan con sus hojas glaucas y espinosas. Pertenece a la familia de las Papaveráceas.

Dentro de esta especie, las variedades mexicana y ochroleuca son las que se encuentran en Argentina y, en particular, en la provincia de Jujuy. De manera equivalente se ha utilizado el nombre Argemone mexicana var. ochroleucaArgemone subfusiformis, para la especie presente en América del Sur.

argemone santibañez

Cardo santo a la vera de la Av. Santibañez, en San Salvador de Jujuy (veromendo, nov. 2015)

Popularmente esta especie es utilizada con fines medicinales a partir de ejemplares silvestres y también como ornamental, cultivándose en jardines y cercos vivos donde es muy útil como atractora de polinizadores. Como medicinal, el empleo de sus hojas, tallos tiernos, flores y raíces debe hacerse con gran cuidado puesto que los principios activos presentes –saponinas, berberina y protropina, entre otros– son tóxicos en altas dosis. Cabe aclarar que esta especie no se halla inscripta en la Farmacopea Nacional Argentina.

Sin embargo, esa toxicidad ha sido aprovechada con éxito, aplicando los extractos alcohólicos obtenidos de hojas de Argemone subfusiformis para el control de larvas de Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue, entre otras enfermedades.

Referencias

 

 

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Perpetua Villa San Martín

 

Vº San Martín chucalezna

Vista de Vº San Martín hacia 1960 (por Jorge Mendoza)

 

Esta imagen me llena de nostalgia pues, tal como relaté en una Entrada anterior, durante mi infancia viví precisamente en una esas casas, en la primera fila de la fotografía, sobre la costanera. Hacia el año 1978, la Villa era todavía considerada un barrio semi-marginal de San Salvador de Jujuy, de pobre reputación aunque en aquel momento y a mi edad me era imposible percibirlo así. Era la extensión de mi hogar, la antigua casona que habitábamos balconeando directamente hacia el río Grande. Hacia el frente, algún que otro sauce en la orilla, la playa y sobre la otra margen, el coqueto barrio de “Los Perales” descendiendo desde el cerro homónimo. Hacia el oeste, podía verse el glorioso cerro Azul, con su típico “poncho” de granizo en el invierno y en diciembre un gigantesco árbol navideño, cuajado de bombillas de todos colores, que emergía desde la mismísima usina de Jujuy.

Pero la entrañable panorámica -la de la fotografía- me recuerda a aquella que, volviendo de alguna jornada extenuante de paseo por “La Viña” o “Los Perales”, anticipaba que ya casi estábamos en casa.

Desde Los Perales 26-11-2007 por hraffag PANORAMIO

Vista de Vº San Martín desde Av. Mosconi -acceso a Los Perales- en 2007 (por hraffag, Panoramio)

Imágenes y referencias