Tilcara 1984

Tomas realizadas en Tilcara y Maimará a principios de los ’80, utilizando una cámara automática muy básica, con visor directo y cartucho 126, que generaba estas fotos cuadraditas. Creo que era una Kodak y fue mi primer cámara.

Maimará 1984 veromendo

Maimará y su cementerio desde RN9 (veromendo, 1984)

 No son grandes fotos, pero fueron las primeras en Jujuy.

tauro matic 1c

Kodak TAURO Matic !

 

 

Destacado

Peregrinación en lo alto del mundo – Parte I

Cuarenta días después del entierro del Carnaval comienzan las celebraciones de la Semana Santa. En la provincia de Jujuy, las localidades que más se destacan por su devoción son Tumbaya y Tilcara, donde los festejos tienen su punto culminante cuando las imágenes locales de la Virgen de Copacabana descienden en dos procesiones: desde Punta Corral, el Domingo de Ramos hacia Tumbaya y, desde el Abra de Punta Corral, el Miércoles de Ceniza hacia Tilcara. Dependiendo del calendario de cada año, estas celebraciones suelen caer entre fines de marzo y mediados de abril.

El santuario de Punta Corral se encuentra en el departamento de Tumbaya, al este del río Grande a 3700 metros sobre el nivel del mar, aproximadamente a la latitud del pueblo de Purmamarca, mientras que el santuario del Abra de Punta Corral fue erigido más al norte, casi a la latitud de Maimará en el departamento de Tilcara. Desde allí los fieles bajan en procesión.

Para bajar, primero hay que subir

Unas semanas antes de la peregrinación las distintas comunas ya se preparan para recibir a los promesantes que acompañarán a las imágenes quebradeñas de la Virgen de Copacabana.

Para llegar hasta Punta Corral existen cuatro senderos principales, que llevan el nombre de la localidad desde donde parte cada uno. Tumbaya y Tilcara son los caminos tradicionalmente elegidos por la mayoría de los peregrinos para subir a Punta Corral. Se suman a ellos los que parten desde Tunalito y Maimará. Cada uno guarda sus encantos y sus dificultades. (3)

–El camino más clásico y antiguo parte desde Tumbaya, cruza el Río Grande hacia el Este y prosigue por detrás de la “Loma Larga”, continuando por la profunda quebrada surcada por el arroyo que nace en Punta Corral. Este recorrido es uno de los más largos y, si bien tiene algo más de 23 kilómetros, la senda va subiendo de a poco, de manera constante y está muy bien marcada. A su vez es la que suele contar con mayor número de puestos sanitarios y de comida ofrecida por los propios pobladores. La Asociación de Peregrinos de la Virgen de la parroquia de Tumbaya colabora en mantener el camino acondicionado con fondos mínimos que se obtienen a través de la venta de un bono contribución anual.

–Un poco más al norte de Tumbaya, sobre la margen derecha del río Grande y a la altura de Purmamarca, se ubica el pequeño pueblo de Tunalito desde donde parte el segundo camino para acceder a Punta Corral. Por este sendero el recorrido es más corto (15 km) y desemboca directamente sobre el santuario de Punta Corral pero el camino es más angosto y empinado siendo un ascenso más difícil que el anterior. No obstante, año tras año muchos de los peregrinos eligen subir por este lugar porque saben que la panorámica del famoso cerro pumamarqueño “de los siete colores”, es increíble. La Comisión Municipal de Purmamarca se encarga del control del estado del camino y de su reconstrucción en caso de estar derrumbado. Este sendero cuenta con un único puesto médico, por lo cual hay que estar muy seguro de la capacidad física y mental para elegir esta vía. (1, 2)

– Desde Tilcara ya el camino está mucho mejor construido, es ancho y se lo repara todos los años después del paso de las lluvias estivales, pero el trayecto es de 25 km.

– Finalmente, el sendero que parte desde Maimará es el más difícil de los cuatro puesto que escala por la empinada ladera de la Paleta del Pintor (también conocido como Cerro Rosa) para luego pasar por un punto de máxima altura donde suelen manifestarse los efectos del apunamiento. La recompensa la constituye una inigualable vista panorámica que abarca la Quebrada de Humahuaca toda, hasta las cadenas del oeste donde puede divisarse el Nevado de Chañi. Pasado este punto de máxima altitud, el camino desciende hasta la denominada Apacheta del Abra, donde nacen tres sendas bien marcadas: hacia la izquierda (Norte) se desciende hacia Tilcara; hacia el frente se llega al Santuario del Abra de Punta Corral, en el departamento tilcareño, y el camino hacia la derecha (Sur) cruza hacia el Departamento de Tumbaya conduciendo hacia el Santuario de la Virgen de Punta Corral. Esta opción es para avezados o conocedores del lugar. (4, 6)

Para cualquiera de los ascensos se deben calcular entre 8 y 12 horas y no hay que olvidarse del factor clima. Por ello, los peregrinantes consideran al ascenso como un acto supremo de fe, devoción y sacrificio en pos de agradecer o realizar una promesa a la Virgen. ¡El poder concretarlo es para ellos un milagro en sí mismo! (7)

1

Caminos y senderos a los santuarios de Punta Corral (veromendo & Google Earth)

Recomendaciones

En caso de visitar la Quebrada durante la Semana Santa hay que tener en cuenta que si el tiempo es soleado habrá que vestir ropas livianas durante el día puesto que el sol todavía calienta con gran intensidad. Sin embargo, a principios de abril ya suele presentarse un clima otoñal que en combinación con la altura y el viento característico, puede estar bastante frío, llegando incluso a lloviznar. Para las noches siempre hay que llevar abrigo y mucho más si se pernoctará en lo alto del cerro.

Aquellos visitantes foráneos que desean emprender el ascenso deben tener en cuenta que a causa de la altura, la oxigenación del cuerpo se dificultará, por lo que la travesía podría requerir mucho más tiempo y esfuerzo que para un lugareño. (5) Como la caminata suele durar entre 8 y 12 horas, es aconsejable detenerse en los denominados “calvarios”, puntos estratégicos de descanso donde, además de reponer fuerzas, se ofrecen bebidas calientes y alimentos. (6) Es importante llevar un calzado cómodo, un palo o bastón para ayudarse en la marcha, mochila pequeña o morral, botella con agua, algo liviano para comer. Si se pernocta llevar también linterna y carpa liviana. (4)

bienvenidos a pta corral rojo12cds-

Bienvenidos a Punta Corral (rojo12cds)

Referencias

  1. Peregrinación a Punta Corral – Virgen de Copacabana (Click Jujuy, 15-03-2011) en http://www.clickjujuy.com.ar/2011/03/peregrinacion-a-punta-corral-virgen-de-copacabana/#sthash.phEXZ2kR.dpuf
  2. Purmamarca se prepara para los peregrinos de Punta Corral (El Tribuno de Jujuy, 20-03-2014) en  http://www.eltribuno.info/jujuy/nota/2014-3-20-12-5-0-purmamarca-se-prepara-para-los-peregrinos-de-punta-corral
  3. La Mamita de los Cerros: Virgen de Copacabana de Punta Corral, Argentina (www.forosdelavirgen.org) en  http://forosdelavirgen.org/590/virgen-de-copacabana-de-punta-corral-jujuy-argentina-16-de-marzo/
  4. Punta Corral en Semana Santa  (www.tilcarajujuy.com.ar) en  http://www.tilcarajujuy.com.ar/general/calendario/semanasanta/puntacorral.htm
  5. La Virgen de Punta Corral bajó ayer a Tumbaya (El Tribuno de Jujuy, 25-03-2013) en  http://www.eltribuno.info/la-virgen-punta-corral-ayer-tumbaya-n264297
  6. Un camino de devoción, sacrificio, fe y promesas (www.elsubmarinojujuy.com.ar, 12-04-2014) en http://www.elsubmarinojujuy.com.ar/especiales/5174-un-camino-de-devocion-sacrificio-fe-y-promesas
  7. Zanolli, C.; Costilla, J.; Estruch, D. Cofrades, esclavos y devotos. La peregrinación al Santuario de la Virgen de Copacabana de Punta Corral. Jujuy, Argentina en Patrimonio Cultural Inmaterial Latinoamericano. Fiestas. Cusco, CRESPIAL-UNESCO, 2010.
  8. Milliard, S. Geografía del folclore del Noroeste Argentino: una música entre el hombre y la tierra. El caso de la Quebrada de Humahuaca. Revista Española de Antropología Americana 2012 (42), pp. 225-242.

Fotografías

  • “Vista general del santuario del Abra de Punta Corral durante la peregrinación de 2010” por Sara Milliard (Referencia 8).
  • Peregrinación a la Virgen de Punta Corral” por Alejandro Gabriel Belasques (2008, Panoramio).
  • “Tunalito” por Lucio Alberto Soria (2010, Panoramio).
  • “Sendero Maimará – Punta Corral” por -Pupu¬ (2011, Panoramio).
  • Camino a Punta Corral” (por Tunalito) por Alejandro Gabriel Belasques (2008, Panoramio).
  • Punta Corral” por rojo12cds (2012, Panoramio).

Enlaces relacionados

Iglesia de Tumbaya Velas VM-1

Velas en la iglesia de Tumbaya en Semana Santa (veromendo, 2005)

Antigal y montoyismo

Negativos así rotulados por su autor, Jorge Mendoza (ver entrada La caja de Pandora: diapos inéditas).

4 img549 WordPress

Antigal y Montoyismo 4. Por Jorge A. Mendoza (Digitalización: veromendo)

*

*

Sobre Gustavo Montoya (1905 – 2003): artista y muralista mexicano de la primera parte del siglo XX, quién conformó la más tarde denominada “Escuela Mexicana de Pintura tardía”.

Colores de Maimará

Cerros, flores, choclos. Todo es color en el verano de Maimará, el encantador pueblo en la Quebrada de Humahuaca.

Panoramica Maimara chucalezna blog

Panorámica de Maimará, 79 km al norte de San Salvador de Jujuy (veromendo, 2015)

Entre mis recuerdos más queridos está Maimará. Allí, en la casa de mis tías abuelas -las “señoritas Nelson”-, pasé veranos inolvidables. Por la mañana era invitada a ayudar en la cocina. La comida -sopas, panes, dulces- se preparaba con frutas y verduras obtenidas de la propia huerta y con productos locales. Era riquísima. Las tareas que me asignaban eran siempre simples dada mi corta edad: pelar los choclos o hacer las cintas para atar las humitas en chala preparadas con choclo rallado a mano y con un pedazo de queso de cabra en cada una. El almuerzo sucedía en un comedor enorme, algo oscuro, y se servía en vajilla antigua con utensilios de plata baja que le deban a la comida un sabor al que había que acostumbrarse. Por la tarde, siesta obligada y al levantarnos, ya estaba dispuesta una mesa en la inmensa galería de la casa donde  mis tías jugaban a la lotería. No había escapatoria de los porotos y los cartoncitos. Mientras tanto, el viento producía el clásico sonido de las tardecitas de la Quebrada, al pasar por los álamos que rodeaban la quinta. En épocas de Carnaval, me escabullía de las tardes de juego para perderme confiadamente entre el gentío y la lluvia de confeti y papelitos.

 

 Maimará siempre se destacó por su producción frutihortícola y con el tiempo se convirtió en un polo de producción de flores. Desde la ruta nacional 9 ya se pueden apreciar las pequeñas parcelas de cultivos en diversos tonos de verdes, salpicadas por los colores de las flores. Al fondo, el contrapunto lo brinda la mole granítica de la Cordillera Oriental: marrones, rosados, amarillos y naranjas se entremezclan en las laderas conformando la denominada “Paleta del Pintor”. Actualmente, algunos productores también han elegido montar invernaderos, para permitir el cultivo de especies más delicadas y otros tantos decidieron trabajar en conjunto y conformaron la Cooperativa de Productores “Flor de la Quebrada”.

Luego, con el fin de impulsar la zona y dar a conocer sus producciones a turistas y a locales, empezaron a organizarse eventos culturales durante el verano. Desde 2009 se ha presentado, en el mes de febrero, el “Festival de la Flor y el Folklore” donde se conjugan una muestra de la producción local de flores y un recital de reconocidos músicos quebradeños y jujeños. En 2015 este festival se adelantó en la agenda de festividades regionales, realizándose hacia fines de enero. Y en 2016 se organizó, primero, el “Festival de la Flor” -el 23 de enero- mientras que el del Folklore se retrasó, para unirse al tradicional y esperado “Festival del Choclo” que tiene lugar en marzo, cuando la producción choclera está a pleno.

De esta manera, el “Festival del Choclo y el Folklore”, en su edición 39º, se celebró durante los días 12 y 13 de marzo. Como cada año, se ofrecieron comidas regionales, destacándose aquellas elaboradas a base de choclo y maíces locales. Para el cierre, la música folklórica estuvo a cargo de artistas locales.

Los festivales del verano maimareño invitan a acercarse y disfrutar de la hospitalidad y tradiciones de este pueblo, en un entorno de tranquilidad y coloridos paisajes.

Cada temporada conviene confirmar la fecha exacta de cada festival, por ejemplo, a través de la página web de la Secretaria de Turismo de Jujuy. También en las páginas web de noticias locales suelen brindar esa información.

Imágenes y sitios recomendados

img192 a

Agradecimientos

a A.R.♥ 

Jujuy diáfano

 

“Pocas veces sucede que un cerro alto quede limpio de nubes […] se cuentan los días en que él está claramente visible”

Luis Brackebusch

Puente Lavalle con SOL-

Desde el nuevo puente “Juana Azurduy” que une las calles Otero y Urdininea (veromendo, 2015)

Noviembre de 2015. Un día cualquiera. 8 AM.

Colectivos, taxis, autos circulan y ya se amontonan en el icónico puente Lavalle. La ciudad va despertando y reedita sus habituales rutinas. Como telón de fondo, un límpido perfil de cerros graníticos se recorta sobre la bóveda azul-celeste, y los grises y verdes en el cauce del río Chico estallan en su esplendor.

A través de la lente me quedo observando una inocente nubecilla que irrumpe en el perfil de San Salvador de Jujuy. Imagino su evolución: en un rato ya habrá “emponchado” a los cerros altos. Así que me decido y doy “click“. Con tanta luminosidad no puedo ver en la pantallita como quedó la foto. Hago un par de tomas extra por las dudas, y también con la cámara de rollo. Intento continuar con mi camino pero me quedo embobada ahí, frente a esa imagen…

Hoy.

Cada tanto vuelvo a mirarla. Tiene cierta magia. Quizás sea que resume a la perfección los recuerdos del Jujuy de mi infancia cuando salir al mundo transcurría por default en un escenario con ese maravilloso paisaje de fondo, enaltecido por ese collar de cerros violeta…

Resulta increíble pero no tengo recuerdos de días nublados, todos los días eran así:

diáfanos.

Mi Jujuy, recuperado en formato digital.

Juy en espejo

Lecturas para el viajero curioso

Al recorrer la Quebrada de Humahuaca se disfrutan a pleno los maravillosos colores de sus cerros, su sol, el clásico “vientito” quebradeño, sus arcoiris luego de la lluvia, el encanto de sus pueblos, cultura y su gente. Todo penetra por los poros y suele hacer que el viajero sienta explotar sus emociones, generando la necesidad de volver al Norte aún cuando no se ha ido de allí.

Sin embargo pocos pueden leer en el paisaje quebradeño su historia geológica y el porqué de esos “sorprendentes colores”. O la causa de esas “caprichosas formas” y de esa vegetación que cambia rotundamente, si se está de un lado o del otro de una sierra. O si en algún tiempo muy lejano “la Quebrada de Huamahuaca fue el fondo de un mar”.

En busca de respuestas a estas cuestiones, hace un tiempo, llegué a un artículo del doctor en geología Ricardo Alonso publicado en el diario El Tribuno de Salta. Investigador, dueño de un impresionante curriculum, Alonso es además autor de innumerables publicaciones de divulgación científica y de varios libros editados por la editorial salteña Mundo Gráfico.

Así fue que en mi último viaje a San Salvador pude adquirir algunos de sus libros y los devoré en un par de noches de lectura. Cuando por fin partí hacia la Quebrada de Humahuaca, esas lecturas habían preparado el terreno para disfrutar y redescubrir aquellos queridos y bellos paisajes.

Libros-alonso1

 

Ansío además, volver pronto a visitar los valles salteños para también llenar de contenido geológico sus maravillosos paisajes.

.

img212

Donde conseguir los libros:

 

Referencias

____

Readings for the northern roads: English abstract

When visiting the Quebrada de Humahuaca you can fully enjoy the wonderful colors of its mountains (“cerros”), its sun, its classical wind at the afternoon, its rainbows after the rain, the charm of the people and their rich culture. These attributes often makes travelers and turists wonder whether they could stay forever in this marvellous place.

But only a few people has been introduced to the geological development of the Quebrada, finding explanations to different matters, for instance: the presence of such amazing colors distributed apparently in a random way. Or the cause of those particular shaped mountains and why there are dramatic changes in the flora, on opposite sides of mountain ridges. And furthermore, if the Quebrada de Huamahuaca was once the bottom of an ancient sea.

Seeking answers to these questions, not while ago I bumped into an article by the geologist Ricardo Alonso, in El Tribuno de Salta newspaper. This distinguished scientific authored a number of popular science publications and several books. The latter published by Mundo Gráfico Editorial in Salta.

So it was that on my last visit to Jujuy I bought three of his publications which I’ve found so interesting and also very easy to read and comprehend. Eventually I started the trip to the Quebrada de Humahuaca and these readings had opened a gateway to enjoy and rediscover its beautiful landscapes, so dear to me.
I also look forward to go back to Salta valleys to fill their beautiful scenery with geological contents.

The books by Ricardo Alonso I’ve read and recommend are depicted in the photographs:

  • Geografía física del Norte Argentino (Salta y Jujuy). Ensayos sobre la geomorfología del paisaje andino. 1º Ed. Mundo Gráfico Salta Editorial. Salta, 2013.
  • Los Andes del Norte Argentino. Desde la elevación de las montañas a la génesis del paisaje. 1º Ed. Mundo Gráfico Salta Editorial. Salta, 2014.

They can be found at Jujuy and Salta’s book shops. (c) veromendo

Libros-alonso3

 

 

Destino final: IRUYA

Salimos a las 6 AM desde San Salvador de Jujuy para llegar a Humahuaca a eso de las 10. Allí tomamos el micro local que cubría el trayecto Humahuaca-Iruya.

El camino empieza a ascender. Pasa por ITURBE. Continúa subiendo entre elevaciones tapizadas de marrón y, al fondo, un contrastado cerro en tonos rosados: el Cerro Morado que es pico en la región. Así se llega al abra de Cóndor, con 4000 msnm. En el punto panorámico el colectivo se detiene por algunos minutos. Todos sacan fotos con desesperación, menos yo: permanezco pegada a mi asiento mientras me afano por tomar oxígeno de donde no hay y trato de entrar en calor tapándome con una campera tan gris como mi cara. Allí, ya del lado de Salta, comienza el descenso tortuoso por curvas y contracurvas, en algunas de las cuales el conductor tiene que hacer peligrosas maniobras de marcha y contramarcha para ir encajando el largo vehículo en la curva cerrada… El camino sigue y, ya casi a nivel del río, bordea una quebrada que es más bien un “cañón“, por lo abrupto del corte de los cerros. A pesar de haber comenzado el otoño, vegas verdes y laderas aterciopeladas acompañan esta parte del recorrido. Al otro lado del río, en esos cerros gigantes, enormes, descomunales se ven fincas rodeadas por pircas pequeñísimas y rebaños como puntos blancos. Pienso en el esfuerzo que debe significar vivir de aquel lado…

Sin embargo, cada vez que recuerdo aquel viaje y pienso que podría morir allí: mientras hago equilibrio para no caerme de esas montañas, voy sintiéndome un punto que se desvanece en la inmensidad…

Un cartel anuncia que IRUYA está cerca. En el último tramo del recorrido mi madre viene a mi mente con su relato de lo sorprendente que es la llegada a ese pueblo: luego de girar y contragirar en las incontables curvas del camino, de repente, tras una de ellas, la última, aparece la emblemática vista de postal con iglesia enclavada al pie de los gigantes graníticos.

Llegamos a IRUYA. Me siento ligera, como suspendida de un hilo invisible.

Justo en frente de la iglesia recibo señal de celular y llamo a mi madre para anoticiarle dónde estoy. Al principio no me entiende. Luego, felizmente recicla una vez más su recuerdo: “que a IRUYA fueron con mi padre para casarse pero, por hallarse el camino cortado por las lluvias, tuvieron que volverse y cambiar el destino de la ceremonia…“. Le corto un poco el mambo ya que es 2005 y la telefonía celular sale carísima. Quedo un poco asombrada de lo que estoy viviendo: IRUYA, iglesia, señal, comunicación por celu como por obra de “altos espíritus”…

highspirits Iruya2006

Iglesia de Iruya (veromendo 2005)

A todo esto ya es mediodía. Bandadas de niños salen de la escuela y es un verdadero desparramo de delantales por las callecitas, con alegres voces y correteos… Resulta hermoso verlos. Contagian felicidad.

Tenemos vianda con choclos tibios y unas vainillas. Luego recorremos el pueblo de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo. Lástima no haber contado con la información de que podíamos hospedarnos allí para así poder conocer, al día siguiente, los alrededores. Haciendo una caminata se puede acceder a San Isidro, Panti Pampa, San Juan, entre otros lugares con paisajes deslumbrantes.

Sobre las 3 sale el ómnibus de regreso hacia Humahuaca. El camino inverso nos permite contemplar el paisaje con otra luz y con otra perspectiva. Pasar por el abra por segunda vez en el día no es gratuito. Mientras “el Morado” lidera las vistas otra vez me siento desmayar y tengo que quedarme “piola” en mi asiento. Recién, cerca de Iturbe empiezo a recuperar mis facultades plenas. Siento que el hilo celestial del que había pendido en IRUYA se cortó y caigo con el rigor de todo mi peso a la realidad del regreso.

Sin embargo, mi mente se quedó en IRUYA, atrapada por ese hilo invisible que un día me hará volver.

.

.

.

Dedicado a  Pey Lien, a quien me une un hilo de amistad que misteriosamente aparece y desaparece tras curvas y contracurvas de la vida.

____

From Humahuaca to Iruya . English abstract.

During 2005 Easter, my friend Pey and I visited Iruya. For me, it was a long waited trip as it was always present in my mothers memories as one of the most beautiful places she ever went to. In this short chronique I describe the trip from Humahuaca to Iruya, how I felt being there, the things we did or could have done and the activities that were left to do in the future.

I also describe how I missed the sceneries at the “abra” (top part of the way) due to “puna“=”soroche” = altitude sickness -even I was born in Jujuy!-.