Takashi Takahashi, un puente entre Jujuy y Japón.

高橋喬の足跡

El señor Takashi Takahashi, 高橋喬san (1) o, simplemente don Takashi, como era conocido por todos en Jujuy, ocupa un lugar especial en mi recuerdo y en la historia de Chucalezna.

Don Takashi fue como un familiar, pero un familiar japonés, a quien no se le hacen demasiadas preguntas y se acepta con agradecimiento lo que ofrece. Durante mi infancia jamás me pregunté cómo habría llegado este parco japonés nada menos que hasta Humahuaca. Su presencia allí era tan natural como la de Chucalezna misma. En cada paseo a la Quebrada lo clásico era visitarlo. A veces algún vecino nos avisaba: -“Don Takashi se ha ido a Uquía”. Otras veces lo esperábamos, hasta ver su sencilla figura acercándose por las callecitas empedradas de Humahuaca. Luego de darnos una cordial bienvenida e invitarnos a pasar a su heya –su pieza– que olía a arcilla húmeda traída desde el río Grande, yo quedaba en libertad para rondar por el lugar entre cerámicas con preciosos motivos decorativos. Una de las últimas noticias que recibí acerca de don Takashi fue que un sobrino había llegado desde Japón para estar con él en Humahuaca. Al tiempo, el muchacho, casado con una humahuaqueña y ya con un pequeño hijo, retornó con su nueva familia a Japón. Takahashi permaneció en Humahuaca.

Takahashi san 1973 Jujuy BLOG-

Don Takashi en 1973.

Takahashi fue un inmigrante japonés a quien la vida y sus actividades lo fueron arriando hacia el norte, primero Tucumán, luego Salta y por último, Jujuy. Allí se afincó unos años en San Salvador, otros en Humahuaca y al fin, en Uquía. Localmente fue reconocido por su labor como docente y sus trabajos con telares y textiles pero fueron sus cerámicas las que le brindaron un reconocimiento universal.

Tratar de contar la vida de don Takashi es como intentar armar un enigmático puzzle al cual, además, le faltan algunas piezas. Lo azaroso de su llegada a nuestro país desde Japón y luego la elección de radicarse en las provincias norteñas plantea una serie de interrogantes. Reconstruir con detalle su vida es una tarea que continuará, pues nuevas piezas pueden aparecer en cualquier momento y revelarnos sorprendentes respuestas.

La figura de Don Takashi es una pieza clave en el engranaje universal, ya que  entrelaza diversos actores, de distintos orígenes, en diferentes lugares y tiempos. Fue un puente entre lo japonés y lo argentino. Y más que eso, su obra es la muestra del sincretismo entre la milenaria cultura del sol naciente y la ancestral cultura de nuestros pueblos del noroeste.

Don Takashi Takahashi: una historia dentro de otras historias.

Hasta hace unos años no se hallaba información sobre él en internet, ni fuentes fidedignas que lo mencionaran. Muchos de los coetáneos y colegas que podían brindar más datos, habían fallecido.

En la vida, dicen, nada es casual sino causal. Así, don Takashi, que fue la primera figura japonesa que apareció en mi vida, de alguna forma fue determinante en la fascinación que más adelante desarrollé por la cultura nipona. Será por ello que hace un par de años empecé a estudiar el idioma japonés, guardando siempre la esperanza de acercarme a la historia de don Takashi. Por otra parte, realizando el doctorado en química me tocó en suerte compartir el espacio de laboratorio con Gustavo Kashiwagi, un nisei (2) con quien rápidamente nos hicimos amigos. Cuando le conté esta intrigante historia, se comprometió de lleno con ella. Fue él quien motorizó los hallazgos más importantes para empezar a armarla.

En primer lugar, Gustavo se puso en  contacto por e-mail con Choichi Sakihara, director editorial del diario de la colectividad japonesa La Plata Hochi. El señor Sakihara nos aportó la valiosísima referencia de la “Historia del Inmigrante Japonés en la Argentina”, una publicación que recupera la historia de vida de los inmigrantes japoneses en nuestro país. En su intercambio con Gustavo, le comentó que en el segundo tomo de dicha obra, que abarca el Período de Posguerra (3), se brindan datos de “la vida de Takahashi san y de la historia con su amigo Jorge Mendoza san”. Según el señor Sakihara, Takahashi era soltero y de tener parientes los tendría en  Yokohama, de donde era oriundo y “sólo una mujer japonesa, gentil y trabajadora, podría haber vivido con él y ayudarlo en su trabajo”. Pero estas últimas fueron sus conjeturas. Finalmente, contó que él mismo pudo conocer las pinturas de paisajes y de cerámicos realizados por Takahashi en el Centro Cultural de la Embajada de Japón, en una exposición en el año 1985. Además, el señor Sakihara nos brindó el nombre de Takahashi en los  kanjis (4) originales: 高橋喬. Así Gustavo pudo hacer una búsqueda directa en la WEB y en japonés.

Al poner en Google 高橋喬の足跡 y dar click encontré esto!!!” me escribe Gustavo, exultante, en un mail mientras a continuación escribe un intrigante URL (5). “Es el blog del señor Shinji Kawaguchi, pude chatear unas palabras con él, le conté que estoy con vos en la búsqueda y recuperación de la memoria de tu padre y la de Takahashi san”. El señor Kawaguchi en ese momento era un becario de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y se encontraba realizando una especialización en ecoturismo en la provincia de Jujuy (6). En su blog personal relataba las vivencias en Jujuy y dedicaba un apartado para don Takashi. Allí comienza “[…] recientemente descubrí que hay un Museo Takahashi Takashi en la ciudad de Uquía, en la Quebrada de Humahuaca. Ese japonés vivió en Jujuy. En la comunidad nikkei jujeña (7), algunas personas lo conocieron”. Y aquí, nuevamente nos remite a la “Historia del Inmigrante…” en su versión en japonés. En la misma entrada, traduce algunos párrafos a nuestro idioma.Historia Inmigración FOTO Blog

Acá la historia se pone más interesante, pues Gustavo me ofrece prestadas las dos versiones idiomáticas, de la “Historia del Inmigrante…” que, providencialmente sus padres tenían en casa!

El segundo tomo del libro sobre la inmigración japonesa en Argentina en su versión en japonés, contiene un recuadro dedicado exclusivamente a la historia de Takahashi que, como bien destaca allí: “fue diferente a la de otros inmigrantes japoneses de Preguerra en la Argentina”. Posiblemente esto estuvo relacionado con su personalidad o con su interés en las actividades artísticas. No se sabe a qué se dedicaron sus padres y qué estudios tuvo Takahashi, hechos que quizás hayan sido determinantes a la hora de tomar su camino en la Argentina.

Takahashi san Blog de Shinji san-

Joven Takahashi (Blog de Shinji Kawaguchi , Ref. 5)

El libro cuenta que nació en 1908 en la prefectura de Yokohama (日本の横浜) y que con 27 años, llegó al país de la mano de una compañía comercial japonesa donde trabajó durante ocho años. En 1943, a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, la empresa cesó sus actividades. Takahashi recibió una módica indemnización y por motivos que se desconocen, eligió la provincia de Tucumán para residir durante los dos o tres años siguientes. Allí comenzó a desarrollar actividades artísticas, como la cerámica y la pintura. A continuación, Takahashi se mudó a la ciudad de Salta donde empezó a vivir de la venta de sus propias creaciones y donde también realizó la restauración de la imagen de la Virgen de una iglesia local. Así,  en base a su talento y su perfeccionismo, Takahashi fue logrando reconocimiento en el medio artístico de la zona. Cabe destacar que los inmigrantes japoneses que vivían en Salta y en Tucumán en aquella época predominantemente, llevaban adelante cafeterías y tintorerías. Por ello, la dedicación de Takahashi hacia una actividad creativa como medio de vida hacía que lo vieran como “un bicho raro”. Aún así tuvo participación activa en la Asociación Japonesa de Salta durante un tiempo.

Por su parte, la versión en castellano del mismo volumen, dedica solo un breve párrafo a la vida de Takahashi (8).

Don Takashi y Chucalezna: docencia, cerámica y perfeccionismo.

Habiendo sido definido como “alguien al que no le gustaba estar atado por nadie”, Takahashi migró a Jujuy hacia 1963. El motivo fue la amistad entablada con mi padre, Jorge Mendoza, quien lo había convencido para trabajar en un Taller de Cerámica de San Salvador de Jujuy, que más tarde se convirtiera en la Escuela de Cerámica. En esta ciudad Takahashi vivió unos cinco años destacándose en otros campos, no sólo pintura y cerámica, sino también en textiles (tapices), escultura, música y hasta cocina.

Se incorporó al Taller Libre de Arte de Chucalezna en 1969 para llevar adelante el área de cerámica. Recordemos que unos años antes, en 1959, los profesores Claudio Samos y Jorge Mendoza habían empezado esta experiencia en la Escuela de Chucalezna, donde la madre de Mendoza era directora y maestra. Allí los niños de la zona concurrían fuera del horario de clases para aprender pintura, escultura y telar . Luego de que Claudio Samos se mudara a La Rioja por razones personales, Jorge Mendoza continuó solo la tarea de consolidarlo como Taller Libre de Arte (9). Con don Takashi, se incluyó la enseñanza de cerámica en el taller-escuela. Fue idea del propio profesor Takahashi, por ejemplo, la de realizar pequeñas y encantadoras réplicas en cerámica de las  iglesias de la zona.

Iglesias cerámica Takahashi-BLOG

Réplicas en cerámica, idea original de don Takashi.

Para el año 1973 cuando ya funcionaba de manera oficial como Taller de Artes Plásticas y Artesanía de Chucalezna bajo la dirección del profesor Mendoza, se organizó en la ciudad de Jujuy la primera gran muestra de la producción realizada en el mismo: de tejidos a cerámicas, pasando por las tradicionales pinturas realizadas por los alumnos, más adelante conocidos como los niños pintores de Chucalezna. Durante su inauguración, en mayo, se tomó esta foto de mi padre y de don Takashi, juntos. Ese mismo mes mi padre murió.

Takahashi y Mendoza 1973 BLOG

Takahashi y Mendoza, durante la primera gran exposición, aunque última, de la producción artística del Taller de Chucalezna, en 1973.

Luego de la muerte de Jorge Mendoza, el Taller y la escuela primaria de Chucalezna se fusionaron quedando a cargo del profesor Takahashi quien los llevó adelante ya como su director. La “era Takahashi”, como es denominada en el libro, enfrentó al profesor japonés con la realidad de las escuelas estatales rurales de Argentina. Sin presupuesto, con paupérrimos insumos y una burocracia con la cual seguramente no estaba familliarizado, Takahashi se vio compelido a comprar sillas, pupitres, pizarra y hasta afrontar el gasto de la reparación del aula de la escuela con dinero de su propio sueldo. Como buen japonés, decidido a llevar la escuela hacia lo mejor, gradualmente agregó asignaturas e invitó a los mejores maestros de la zona para dictarlas, destacándose entre ellos el joven Ricardo Vilca como maestro de música. Así pasaron diez años.

Alrededor de 1983, Takahashi es designado como Director del Taller Escuela de Cerámica de Humahuaca por la Dirección General de Enseñanza Media Especial y Artística, por lo cual deja la Escuela de Chucalezna para instalarse en dicha ciudad. Sin él, el taller de la escuela de Chucalezna no logró continuar.

En la ciudad de Humahuaca don Takashi se dedicó a fondo a las artes y oficios. Años más tarde, ya retirado y con 83 años se radicó de forma definitiva en el pueblito de Uquía, 9 km al sur de Humahuaca, donde muere a la edad de 89. Actualmente sus restos descansan en lo alto del cementerio con vistas hacia la Quebrada.

Takahashi plato Blog

Impactante plato de cerámica de 64 cm de diámetro, realizado por don Takashi.

El Museo de Don Takashi en Uquía.

Las bellísimas obras de Takahashi han trascendido al mundo de la mano de coleccionistas privados, de instituciones y museos.

Entre ellos se destaca el Museo Takashi Takahashi que puede ser visitado en Uquía. Instalado en la última casa donde residió don Takashi, se exhiben sus obras, sus herramientas y el mobiliario que usaba, mostrando una vez más su sencillez y su japoneidad. Este museo fue inaugurado en 2012 luego de la iniciativa y las gestiones realizadas por el Centro de Residentes y Amigos de Uquía en San Salvador de Jujuy, con el apoyo del gobierno provincial de ese momento (12, 13, 14).


Takashi Museo foto

El Museo Takashi Takahashi se encuentra en el pueblo de Uquía, 120 kilómetros al norte de San Salvador de Jujuy, por la ruta nacional N° 9. Calle Cátulo Aparicio s/n, entre Padre Lozano y Capitán Uyunis, detrás de la Iglesia (Folleto del Museo para La Noche de los Museos en Jujuy).

 グロッパ・ネストルの高橋喬の哀詩

El poeta Néstor Groppa le dedicó a don Takashi un bello poema que completa el puzzle imaginario que me propuse armar (10).

Despidiendo a un legendario NGroppa

Corolario musical para esta historia.

El músico Ricardo Vilca le dedicó una canción con su nombre: “Takashi Takahashi”. Este tema, curiosamente, fue grabado de manera póstuma en 2009, en el CD “Promesas” que es, a su vez, un homenaje de los músicos amigos hacia Ricardo Vilca (11).

El primer video del canal Chucalezna en Youtube es un pequeño homenaje desde este Blog a estos dos grandes maestros de la Quebrada.

(c) veromendo y chucalezna.wordpress.com

DATOS Y REFERENCIAS

 

  1. Takahashi san: en idioma japonés el sufijo “san” es un honorífico, que se ubica luego del nombre de cada persona indicando “señor” o “señora”. En este caso, “señor Takahashi”.
  2. Nisei: hijo de inmigrantes japoneses, nacido en el extranjero; “segunda generación”.
  3. アルビンチン日本人移民史。 第二巻 戦後編。Historia del Inmigrante Japonés en la Argentina. Tomo II – Período de Posguerra. Versión en japonés. Federación de Asociaciones Nikkei en la Argentina (F.A.N.A), Buenos Aires, 2006. 日本文化 日本語孝育,第二世代の成長。 第5章, 第1節 日本文化 普及。374-375ページ。Capítulo 5: Cultura japonesa, educación en japonés, crecimiento de la segunda generación. Sección 1: Difusión de la cultura japonesa. Pag. 374-375. Choichi Sakihara director editorial.
  4. Kanji: ideograma de la escritura japonesa, de origen chino.
  5. El blog del señor Shinji Kawaguchi: http://yuishin0712.blog.fc2.com/
  6. “De Jujuy a Japón y viceversa” (El Tribuno de Jujuy, 13-01-2014) en https://www.eltribuno.com/jujuy/nota/2014-1-13-21-40-0-de-jujuy-a-japon-y-viceversa
  7. Nikkei: relativo a la colectividad japonesa.
  8. Historia del Inmigrante Japonés en la Argentina. Tomo II – Período de Posguerra. Versión en español. Federación de Asociaciones Nikkei en la Argentina (F.A.N.A), Buenos Aires, 2005. Capítulo 5: La cultura japonesa. El nisei. Sección 1: Aspectos de la difusión cultural. Pag. 405.
  9. Pensando en Chucalezna, pensando en Jorge Mendoza” en https://chucalezna.wordpress.com/2013/07/16/pensando-en-chucalezna-pensando-en-jorge-mendoza/
  10. Néstor Groppa. “Despidiendo a un legendario” en “Volverá el mar y se irá… como entonces: libro de ondas, segunda parte”. Buenamontaña, San Salvador de Jujuy, 2007.
  11. http://cantoymusicadelosandes.blogspot.com.ar/2011/03/2009-promesas-cd-los-amigos-de-ricardo.html
  12. Museo de Takashi Takahashi” en sitio web de la Fundación ILAM (Instituto Latinoamericano de Museos y Parques en América Latina y el Caribe) http://www.ilam.org/index.php/es/museo?id=473
  13. Nuevo Museo Takashi” (El Tribuno de Jujuy, 21-11-2012): http://www.eltribuno.info/jujuy/226061-Nuevo-Museo-Takashi.note.aspx
  14. Museo “Profesor Takahashi Takashi” en “Locos por la Quebrada de Humahuaca”: https://www.facebook.com/notes/locos-por-la-quebrada-de-humahuaca-jujuy-/museos/958372717611752/

 

AGRADECIMIENTOS

  • Al señor Gustavo Kashiwagi.
  • Al señor Choichi Sakihara.
  • Al señor Shinji Kawaguchi.
  • Al poeta Néstor Groppa.
  • Al músico Ricardo Vilca.
  • Al señor Alberto Ronzoni.

 

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Jujuy en mapas: departamento Manuel Belgrano y sus alrededores

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Depto Manule Belgrano y alrededores DPV

Fuente: DPV de Jujuy, año 2015 aproximadamente.

Otros mapas:

Viejo Puente Pérez

Allá por la década del 70, mi niñez balconeaba sobre la mismísima playa del Río Grande mientras que, a pocos metros, el Puente Pérez era el paso natural y obligado desde y hacia los barrios de Los Perales, La Viña y Chijra.

La omnipresencia de aquel enorme “mecano” de hierro en mi cotidianidad tenía cierto encanto del cual no era demasiado consciente. Su larga estructura férrea asentada sobre enormes pilotes de piedra gris, cruzaba la ancha playa de greda y pedrones al tono. Desde nuestra casa se lo observaba eclipsado por algunos sauces en la orilla, contrastando con los tonos verdes de los cerros del otro lado del río.

Jujuy Puente Pérez

Una vez tuve que atravesarlo de a pie por su costado, en la zona delimitada para tal fin que en las fotos se ve muy bien. Recuerdo que el cruce se hacía interminable y al hacer un alto en la mitad, pude asomarme desde la baranda. La corriente del río que en invierno transitaba armoniosa y cristalina, había devenido roja y furiosa, generando una atemorizante atracción. Cuando la crecida era tan grande la playa aparecía fagocitada por ese mar rojo que bajaba desenfrenado desde la Quebrada.

Cruzando el puente Pérez

Una tarde de sábado o de domingo –y lo deduzco, porque mi madre estaba en casa–, un impresionante estruendo hizo temblar todo. Más tarde descubrimos, ante el aviso de los vecinos azorados, que el puente Pérez se había venido abajo. Sería el año 1977 o 1978… Según mi recuerdo, en aquel momento se comentó que la falta de obras de dragado determinó que el río fuera socavando los pilotes del puente año tras año. Otros rumores decían que se había dejado caer de ex professo para así obtener vía libre para iniciar la construcción de un puente “moderno”, enmascarando los consabidos negociados detrás de la obra pública, en aquel momento a cargo de la dictadura del ’76.

A poco tiempo de este incidente nos mudamos. Abandonamos aquella casona con ventanales hacia el río, aquel barrio medio pelo y mi provincia natal. La imagen  del  lugar con esa estructura abatida como un gigante con su espina dorsal fracturada, retorcida me acompañó por largo tiempo. Y tuvieron que pasar muchos años hasta que retorné a Jujuy y volví a cruzar el río Grande ya por un puente nuevo, amplio, también gris pero de hormigón absolutamente impersonal, igual a otros tantos en la provincia y en el mundo. Sin embargo la impronta de aquel puente mítico, del Viejo Puente Pérez, permanece en mi memoria y su alma pervive en las antiguas postales que continúan rindiéndole tributo.

La evolución del Puente Pérez y las márgenes del río Grande, en imágenes.

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El legado de mi abuelaViejo Puente Pérez Zenarruza

Hace años que tengo en mente al dichoso puente Pérez y esta pequeña historia, pero me faltaban datos y  testimonios fotográficos. Así que me puse en campaña para obtener algunas postales antiguas de Jujuy y su puente. Pero el año pasado, la breve visita a la casa donde vivió mi abuela Nicolasa me deparó una sorpresa. Debajo de otros papeles encontré una preciosa carpeta antigua muy bien preservada, en cuyo interior entre cartas, prospectos de medicamentos y libretas de calificaciones del magisterio había atesorado un recorte de diario –lástima que sin fecha ni fuente– sobre la caída del coloso.

 

Algo sobre la historia del antiguo Puente Senador Pérez.

Bajo la gobernación de Eugenio Tello (1883-1886) y por impulso del Senador Domingo Teófilo Pérez, de allí su nombre, se dio inicio a la construcción del puente, cuando la ciudad tenía tan sólo 3000 habitantes. Su función era primordial: comunicar el centro del poblado con la banda del río Grande y desde allí, facilitar el acceso a la zona del Ramal. La construcción del Puente Pérez se terminó en 1894 con el estilo de varios otros puentes que le siguieron. Como dato anecdótico, el puente estuvo erigido antes de que llegara el ferrocarril a Jujuy (1903), de que se ofreciera el servicio de luz eléctrica (1909) y de que circulara el primer automóvil en la ciudad (1910)! Junto con el Hospital San Roque, fueron las dos únicas obras públicas nacionales que se llevaron a cabo desde la Revolución de Mayo hasta 1912 en la provincia.

(c) veromendo

Referencias históricas sobre el Puente Senador Pérez

Más fotos sobre el Puente Pérez en el perfil de Félix Hugo Zerpa, en Facebook:

 

English abstract

Under the government of Eugenio Tello (1883-1886) and on impulse of Senator Domingo Teófilo Pérez, hence its name, the construction of the Pérez Bridge began. By the time, San Salvador de Jujuy city had only 3,000 inhabitants. Its crucial role was to communicate the town center with the other side of the Grande river, hence to facilitate the access to the Ramal (Yungas) zone. The construction of the Pérez Bridge was accomplished in 1894 with a novel architectural style in the province. As anecdotic data, the bridge was built before the railway arrived to Jujuy (1903), before the electric light service was given (1909) and even before the first car was driven around the city (1910)!

In this entry I share my personal memories about this marvellous bridge, while I lived in it’s neighbourhood when I was a child.

(c) veromendo

 

 

En la búsqueda de la imagen comunicante

 

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“Naturaleza contrastante por su topografía accidentada, por su incontrolable lujuria formal, por su luz anonadante, por el vértigo de sus sombras, por las múltiples y constan­tes mutaciones, por el flujo y reflujo de su invencible misterio.

Así es Jujuy, contrastante, suspendida a veces en su abismo territorial, atemporal; otras comunicante, vital e indomable en su virginidad.

Aquí la atomización mecanicista no ha llegado, no ha destruido aún esa especie de magia subyacente que re­sopla y nos angustia por momentos, como así nos impul­sa otras.

De este mundo emergemos, de allí nuestra obra pro­ducto de un andar pausado, de un sentir lleno de asom­bro, sumergidos en lo telúrico, ajenos al vano juego de las especulaciones intramentales, en la búsqueda de la imagen comunicante.”

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Catálogo de la exposición conjunta en Galería Van Riel, Buenos Aires, 4 al 16 de mayo de 1970.

Delicada y feroz

“¡Ya pueden venir los tigres con sus garras!”
El Principito, Antoine de Saint-Exupéry

Argemone mexicana, comúnmente llamada cardo santo, es una planta nativa presente desde el sur de Estados Unidos y México hasta Argentina. Se la encuentra en rastrojos, campos de pastoreo, orillas de caminos, baldíos, terraplenes de ferrocarril, por lo general prefiriendo suelos fértiles y asoleados. Los delicados pétalos de su flor, en la gama del amarillo, tiemblan ante una suave brisa y contrastan con sus hojas glaucas y espinosas. Pertenece a la familia de las Papaveráceas.

Dentro de esta especie, las variedades mexicana y ochroleuca son las que se encuentran en Argentina y, en particular, en la provincia de Jujuy. De manera equivalente se ha utilizado el nombre Argemone mexicana var. ochroleucaArgemone subfusiformis, para la especie presente en América del Sur.

argemone santibañez

Cardo santo a la vera de la Av. Santibañez, en San Salvador de Jujuy (veromendo, nov. 2015)

Popularmente esta especie es utilizada con fines medicinales a partir de ejemplares silvestres y también como ornamental, cultivándose en jardines y cercos vivos donde es muy útil como atractora de polinizadores. Como medicinal, el empleo de sus hojas, tallos tiernos, flores y raíces debe hacerse con gran cuidado puesto que los principios activos presentes –saponinas, berberina y protropina, entre otros– son tóxicos en altas dosis. Cabe aclarar que esta especie no se halla inscripta en la Farmacopea Nacional Argentina.

Sin embargo, esa toxicidad ha sido aprovechada con éxito, aplicando los extractos alcohólicos obtenidos de hojas de Argemone subfusiformis para el control de larvas de Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue, entre otras enfermedades.

Referencias

 

 

Perpetua Villa San Martín

 

Vº San Martín chucalezna

Vista de Vº San Martín hacia 1960 (por Jorge Mendoza)

 

Esta imagen me llena de nostalgia pues, tal como relaté en una Entrada anterior, durante mi infancia viví precisamente en una esas casas, sobre la costanera, que tan bien se distinguen en la fotografía. Hacia el año 1978, la Villa era todavía considerada un barrio semi-marginal de San Salvador de Jujuy, de pobre reputación aunque en aquel momento y a mi edad me era imposible percibirlo así. Era la extensión de mi hogar, la antigua casona que habitábamos balconeando directamente hacia el río Grande. Hacia el frente, algún que otro sauce en la orilla, la extensa playa y sobre la otra margen, el coqueto barrio de “Los Perales” descendiendo desde el cerro homónimo. Hacia el noroeste, podía verse el glorioso cerro Azul, con su típico “poncho” de granizo en el invierno y en diciembre un gigantesco árbol navideño, cuajado de bombillas de todos colores, que emergía desde la mismísima usina de Jujuy. De soslayo hacia el sur, el querido Puente Pérez

Pero la entrañable panorámica –la de la fotografía– me recuerda a aquella que, volviendo de alguna jornada extenuante de paseo por “La Viña” o por “Los Perales”, anticipaba que ya casi estábamos en casa…

(c) veromendo

Desde Los Perales 26-11-2007 por hraffag PANORAMIO

Vista de Vº San Martín desde Av. Mosconi -acceso a Los Perales- en 2007 (por hraffag, Panoramio)

Imágenes y referencias

El Museo Municipal de Bellas Artes “Jorge Mendoza” cumple 30 años

Inaugurado el 29 de julio de 1986, el Museo Municipal de Bellas Artes “Jorge Mendoza” ya festeja sus treinta años de existencia. Hoy emplazado en el Centro Cultural Manuel Belgrano de la Vieja Estación de San Salvador de Jujuy, este será entonces el epicentro de los festejos.

Este  jueves 28, diversos artistas estarán presentes en la Feria de Artesanías 19 de Abril, según informó la responsable del Museo, Nancy Salazar.

El viernes 29, en tanto, a partir de las 18.00, se realizará un acto en reconocimiento a quienes aportaron el acervo cultural que se resguarda en este espacio cultural.

En el Museo Jorge Mendoza se pueden admirar las veinte pinturas del Taller de los Niños Pintores Chucalezna, donadas por la familia Mendoza para su inauguración en 1986.

Con el tiempo, a estas se agregaron las obras y bocetos del reconocido profesor escultor Nicasio Fernández Mar, donados por su hija, Alicia Fernández Distel, a las que luego se sumaron diez obras aportadas por la familia de Laureano Rodríguez Pérez.

Cuadros museo Mosaico-

Museo2015 Composición

Más sobre el Museo: